Maese Plumilla
Poeta fiel al portal
Sobre el guarojlet no preciso darles las señas pues es creación de nuestro compañero Antonio.
Empero, y sabiendo que lo que abunda no daña, les adjunto este link: http://www.mundopoesia.com/foros/showthread.php?t=438718

Cada vez que estoy contigo
en mi pecho la pasión
se solivianta y al punto
quisiera hablarte de amor.
Te adoro de tal manera
que no creo parangón
ni los novios de Verona
fuesen, y más cuando yo
cada vez que estoy contigo
quisiera hablarte de amor.
Pero al mirarte a los ojos
tremendos en esplendor
temo que por ofuscarme
¡se me va toda la voz!
En mi mente se suceden
–en rápida progresión–
las palabras que expresaran
mi sincera confesión,
pero al mirarte a los ojos
¡se me va toda la voz!
Me muero por abrazarte
no soltándote más, no,
y al ver tus labios me muero
por besarte con pasión.
Cada vez que te distingo
deseara ser un dios
y tenerte cuando quiera
para decirte a sovoz:
me muero por abrazarte,
¡por besarte con pasión!
Todo te lo puedo dar,
pidas o no por favor,
órdenes serán tus ruegos
¡pero esto ignoras, mi sol!
De tal manera te quiero
que no le temo a Carón:
por ti perdiera la vida
si ello fuese de rigor.
Todo te lo puedo dar
¡pero esto ignoras, mi sol!
Cada vez que estoy contigo
quisiera hablarte de amor,
pero al mirarte a los ojos
¡se me va toda la voz!
Me muero por abrazarte,
por besarte con pasión…
Todo te lo puedo dar,
pero esto ignoras, mi sol:
cada vez que estoy contigo
¡se me va toda la voz!
________________________________
Carón= Caronte.
“El cuitado de Orfeo volvió, queriendo
abrazar su mujer, y abrazó el viento;
y en esto, con la furia del deseo,
corrió a pasar la miserable barca;
mas el viejo Carón, que es el barquero,
no le dejó, y así quedó en la arena,
sin seso, sin consejo y sin amparo”.
Juan Boscán, “Leandro”.
Empero, y sabiendo que lo que abunda no daña, les adjunto este link: http://www.mundopoesia.com/foros/showthread.php?t=438718

Cada vez que estoy contigo
en mi pecho la pasión
se solivianta y al punto
quisiera hablarte de amor.
Te adoro de tal manera
que no creo parangón
ni los novios de Verona
fuesen, y más cuando yo
cada vez que estoy contigo
quisiera hablarte de amor.
Pero al mirarte a los ojos
tremendos en esplendor
temo que por ofuscarme
¡se me va toda la voz!
En mi mente se suceden
–en rápida progresión–
las palabras que expresaran
mi sincera confesión,
pero al mirarte a los ojos
¡se me va toda la voz!
Me muero por abrazarte
no soltándote más, no,
y al ver tus labios me muero
por besarte con pasión.
Cada vez que te distingo
deseara ser un dios
y tenerte cuando quiera
para decirte a sovoz:
me muero por abrazarte,
¡por besarte con pasión!
Todo te lo puedo dar,
pidas o no por favor,
órdenes serán tus ruegos
¡pero esto ignoras, mi sol!
De tal manera te quiero
que no le temo a Carón:
por ti perdiera la vida
si ello fuese de rigor.
Todo te lo puedo dar
¡pero esto ignoras, mi sol!
Cada vez que estoy contigo
quisiera hablarte de amor,
pero al mirarte a los ojos
¡se me va toda la voz!
Me muero por abrazarte,
por besarte con pasión…
Todo te lo puedo dar,
pero esto ignoras, mi sol:
cada vez que estoy contigo
¡se me va toda la voz!
________________________________
Carón= Caronte.
“El cuitado de Orfeo volvió, queriendo
abrazar su mujer, y abrazó el viento;
y en esto, con la furia del deseo,
corrió a pasar la miserable barca;
mas el viejo Carón, que es el barquero,
no le dejó, y así quedó en la arena,
sin seso, sin consejo y sin amparo”.
Juan Boscán, “Leandro”.
Archivos adjuntos
Última edición: