Cada vez que me acuerdo de ti,
mi Dios me escoge entre sus historias,
me escoge él, como a un apóstol
y pone en mis manos tu paraíso para dártelo.
Cada vez que me acuerdo de ti,
mi Dios me sienta a meditar,
me enseña a distinguir tu corazón entre lo mío
y pone en mí tus días de alegría.
Cada vez que me acuerdo de ti,
mi Dios se sienta a sonreír levemente,
me dice que es muy grande el amor
y pone en mí tu presencia.
Cada vez que me acuerdo de ti,
mi Dios me pide que deje el cielo,
me reta a que construya otro
y pone en mí el instante azul de tus miradas.
Cada vez que me acuerdo de ti,
mi Dios me ve desde donde está,
me ve tan lejano a él tan cerca a ti
y pone en mí estos momentos.
Cada vez que me acuerdo de ti,
mi Dios me escribe en una idea tu nombre,
me acerca a él mientras me dice que nos ama
y pone en mí todo este amor que por ti siento.
mi Dios me escoge entre sus historias,
me escoge él, como a un apóstol
y pone en mis manos tu paraíso para dártelo.
Cada vez que me acuerdo de ti,
mi Dios me sienta a meditar,
me enseña a distinguir tu corazón entre lo mío
y pone en mí tus días de alegría.
Cada vez que me acuerdo de ti,
mi Dios se sienta a sonreír levemente,
me dice que es muy grande el amor
y pone en mí tu presencia.
Cada vez que me acuerdo de ti,
mi Dios me pide que deje el cielo,
me reta a que construya otro
y pone en mí el instante azul de tus miradas.
Cada vez que me acuerdo de ti,
mi Dios me ve desde donde está,
me ve tan lejano a él tan cerca a ti
y pone en mí estos momentos.
Cada vez que me acuerdo de ti,
mi Dios me escribe en una idea tu nombre,
me acerca a él mientras me dice que nos ama
y pone en mí todo este amor que por ti siento.
Última edición: