pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y no te veo volver
¡ironía! no hay reproche,
mis ojos secos ven la luz
alivio siento,
hoy, ligera es mi cruz.
Duerme mi alma
otra vez con inocencia,
acunada por la calma
y por el perfume de mi esencia.
Cae la noche...
y no siento soledad
ya no hay miedos ni pesadillas
escondidas en la oscuridad.
El espejo me habla
sin tapujos,
los golpes en el corazón
son sólo dibujos...
las caricias tatuajes
que hoy se esconden
los besos los guardo
sin títulos ni nombres.
Ha caído la noche...
los recuerdos se han dormido
ya no siento cólera
ni mucho menos desdicha,
desde hoy camino entera
sin silenciar mi rugido.
Llegó la noche...
y los versos revolotean,
hoy, me dedico mis poemas,
no hay musa eterna
ni poeta que sea consumido
por la pena.
Hoy, mis versos
son mi grito de guerra,
mis poemas serán himnos...
himnos de una mujer
que amó sin frontera,
y que por más golpes
que recibió
hoy de pie...¡sigue entera!.
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