Old Soul
Poeta adicto al portal
Caen sin rumbo mis neuronas,
y ya no quiero pensar en nada,
cansado,
cansado de no encontrar personas,
parezca que sólo hay gente
que apeste a escoria.
Tan cansado que las últimas puñaladas
aún asoman sus mangos en mi espalda,
ya no me molesto en quitarlas,
me sirven de tétrico recordatorio
de que no he de bajar la guardia.
A sangre me sabe el recuerdo,
a dolor la memoria,
donde guardo un juramento
de jamás ser un escoria.
No me preocupa el futuro
con el presente me basta,
donde el pasado tiene nudos
que desato a dentelladas.
Son como nudos gordianos,
tantos,
que sólo me falta una espada
para creerme Carlo Magno,
Hannibal
y el conquistador de la Galia.
Estoy cansado,
ya no quiero pensar en nada,
que por la última idea que tuve
aún tengo la bala clavada.
Pero caen sin rumbo mis neuronas,
no las puedo parar, aunque quiera,
siempre echan todas a la carrera
sin pararse a pensar ellas
que van hacia ninguna parte.
Y que yo me quedo atrás,
muy atrás,
contemplando el desastre.
y ya no quiero pensar en nada,
cansado,
cansado de no encontrar personas,
parezca que sólo hay gente
que apeste a escoria.
Tan cansado que las últimas puñaladas
aún asoman sus mangos en mi espalda,
ya no me molesto en quitarlas,
me sirven de tétrico recordatorio
de que no he de bajar la guardia.
A sangre me sabe el recuerdo,
a dolor la memoria,
donde guardo un juramento
de jamás ser un escoria.
No me preocupa el futuro
con el presente me basta,
donde el pasado tiene nudos
que desato a dentelladas.
Son como nudos gordianos,
tantos,
que sólo me falta una espada
para creerme Carlo Magno,
Hannibal
y el conquistador de la Galia.
Estoy cansado,
ya no quiero pensar en nada,
que por la última idea que tuve
aún tengo la bala clavada.
Pero caen sin rumbo mis neuronas,
no las puedo parar, aunque quiera,
siempre echan todas a la carrera
sin pararse a pensar ellas
que van hacia ninguna parte.
Y que yo me quedo atrás,
muy atrás,
contemplando el desastre.