Bueno… ya que el drama terminó y la comedia pasó de melodrama a sepultura de fantasmas jajaja…
Hoy les comparto uno de mis viejos poemas de amor.
...
En la heladera de la cocina hay
un tupper de plástico con ensalada de fruta,
un poco de guiso de lentejas que sobró del sábado,
un pote de mayonesa a medio usar,
un par de latitas de Coca-Cola light;
y en el congelador
una chorreante cabeza humana “recién fresquita” cortada
del cuerpo hace apenas un día.
La noche anterior, en la típica cena romántica (vino
del más caro, música clásica y velas)
para celebrar el quinto aniversario de casados, él
no tuvo la mejor idea
de sacar los trapitos a secar al sol.
La confesión fue sencilla… Él dijo que
el amor se desgastó y que amaba a otra.
Fue directo y tiró las verdades sobre la mesa.
Ella fue a buscar la katana “regalo de boda de parte de su madre
por si llegaba a ocurrir esta supuesta situación”
y de un saque
rodó la cabeza de él
sobre la mesa, pasando por encima de esas verdades tiradas.
Ahora, ella enfrenta un dilema:
no saber qué hacer con ese corazón
que tiene en sus manos y sigue bombeando.
15 de Noviembre de 2017
pd: esto si es un drama... Y uno de esos fuertes Gus. ¿Qué hacer con un problema así?
Vivamos el presente y no atados al ayer y su recuerdo… sino:
“no saber qué hacer con ese corazón
que tiene en sus manos y sigue bombeando.”