Los escritores somos por regla solitarios y quizás algo gruñones,
pero cuando yo escribo para mí...me llena de ternura lo que escribo
y los comentarios de los verdugos concursantes no me molestan.
Por eso aca en este cafe de mis desvelos...me gusta desplayarme
y aunque no estamos supuestos a escribir poemas o cosas íntimas,
siga escribiéndome Clari...yo solo soy un lobito rojo.
Hoy le escribiré a esa musa de quince años, que era como un ángel hecha
humano...y que llenaba mis ojos de alegría cada que le escribía.
Una sonrisa en las sombras
En su sonrisa alegre y en su mirada inocente
se reflejaba la ternura y el amor.
Ella solamente queria que alguien la mimara...
y yo desde las sombras, absolutamente la adoraba.
Su mano pequeña, enamorada,
jugaba con los rizos de su frente
mientras que su cuerpo de princesa adolecente,
modelaba ante el espejo, ilusionada.
Por los gestos de su cara adivinaba,
que en silencio y sin malicia coqueteaba,
con un imaginario amor que ella inventara,
esperando del espejo se escapara.
Y yo la miraba así, preciosa, idolatrada;
como a una joya en la vidriera,
como una rosa hermosa...perfumada.
Maria soñadora, enamorada.
A las sombras de su mundo sin pecado,
como un ángel de ternura la miraba,
y contento por quererla, enamorado,
ante dios mi cariño confesaba.
Y despierto soñaba con amarla,
caminando tomados de la mano,
Era un viaje en el espacio su mirada,
y un remanzo de paz entre sus brazos,
era un concierto angélical su voz timbrada
y un oasis de dulzura eran sus labios.
Y aunque a veces una lágrima vertía...
al cruzar nuestras miradas sonreia.
saludos cafeteros
Julia...ven y escucha el silencio del sonido...
o es elsonido del silencio?