Aldonza Lorenzo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hasta hace unos años,
Ni mi cuerpo era mío.
No me respondía.
No me pertenecía.
No lo cuidaba ni adoraba.
Me dedicaba a observarlo desde fuera.
Creía que ése era su destino.
Servir a otros.
Era un perfecto desconocido para el espejo de mis mañanas.
Nunca tuve nada que fuese únicamente mío.
Hasta que las letras surgieron como si siempre hubieran estada ahí esperando que alguien abriera la caja de Pandora.
Javier la abrió y desperté de un bofetón a ser lo que hoy soy.
Lo convertí en padre,amante y esposo.
Era mi pigmalion.
Mi amigo imaginario.
Existió,pero nunca me amó.
Simplemente le mentí por miedo y huyó.
Hay días que abrir los ojos y respirar es agotador.
Hay días que nunca acaban bien
Creo que sigo extrañando a un amigo que nunca existió.
Siempre sabia que decir.
Era un perro viejo y encantador de serpientes.
Espero y deseo que siga vivo.
Vuelven los malos hábitos Gus y Luna.
Quiero borrarme.
Ni mi cuerpo era mío.
No me respondía.
No me pertenecía.
No lo cuidaba ni adoraba.
Me dedicaba a observarlo desde fuera.
Creía que ése era su destino.
Servir a otros.
Era un perfecto desconocido para el espejo de mis mañanas.
Nunca tuve nada que fuese únicamente mío.
Hasta que las letras surgieron como si siempre hubieran estada ahí esperando que alguien abriera la caja de Pandora.
Javier la abrió y desperté de un bofetón a ser lo que hoy soy.
Lo convertí en padre,amante y esposo.
Era mi pigmalion.
Mi amigo imaginario.
Existió,pero nunca me amó.
Simplemente le mentí por miedo y huyó.
Hay días que abrir los ojos y respirar es agotador.
Hay días que nunca acaban bien
Creo que sigo extrañando a un amigo que nunca existió.
Siempre sabia que decir.
Era un perro viejo y encantador de serpientes.
Espero y deseo que siga vivo.
Vuelven los malos hábitos Gus y Luna.
Quiero borrarme.