G
Gustavo Cervantes
Invitado
Un cafe y un poema...
Otra vez llegamos a un fin de calendario...
hace ocho años, pensábamos que el mundo terminaría
basados en una profecía de los Mayas... pero no se cumplió.
Hoy estamos en la víspera de otro fin de año... pero esta vez es diferente.
Esta vez no podremos reunirnos para celebrarlo...
El año del virus maldito... El año en que nos hicimos enemigos.
Separados por el pánico, refugiados detrás de un pañuelo;
evitando las miradas y escondiendo las sonrisas.
Y sin saber hasta donde llegará este nuevo formato.
hace falta el toque en el hombro,
la palmada en la espalda,
la palabra de aliento y la caricia
sin repulsión sin prejuicios.
La mirada tibia y la sonrisa.
hace falta salir a la calle y encontrarnos
juntarnos en el parque, en la avenida,
hace falta el abrazo tierno, la esperanza.
y agradecer al cielo, al viento, a las aves...
Decirle a Dios gracias porque nos salvamos,
decirle al mundo gracias por cuidarnos,
y abrazar el amor... el buen juicio.
Otro fin de calendario con la esperanza de que el próximo que comenzaremos
sea un poco mas compasivo... lloremos una lágrima por lo perdido,
y reagrupemonos para enfrentar las adversidades... sin hacernos enemigos.
con las mismas cicatrices viejas
y con una herida nueva
con mil nuevas canas ...
Un café y un poema.
Otra vez llegamos a un fin de calendario...
hace ocho años, pensábamos que el mundo terminaría
basados en una profecía de los Mayas... pero no se cumplió.
Hoy estamos en la víspera de otro fin de año... pero esta vez es diferente.
Esta vez no podremos reunirnos para celebrarlo...
El año del virus maldito... El año en que nos hicimos enemigos.
Separados por el pánico, refugiados detrás de un pañuelo;
evitando las miradas y escondiendo las sonrisas.
Y sin saber hasta donde llegará este nuevo formato.
hace falta el toque en el hombro,
la palmada en la espalda,
la palabra de aliento y la caricia
sin repulsión sin prejuicios.
La mirada tibia y la sonrisa.
hace falta salir a la calle y encontrarnos
juntarnos en el parque, en la avenida,
hace falta el abrazo tierno, la esperanza.
y agradecer al cielo, al viento, a las aves...
Decirle a Dios gracias porque nos salvamos,
decirle al mundo gracias por cuidarnos,
y abrazar el amor... el buen juicio.
Otro fin de calendario con la esperanza de que el próximo que comenzaremos
sea un poco mas compasivo... lloremos una lágrima por lo perdido,
y reagrupemonos para enfrentar las adversidades... sin hacernos enemigos.
con las mismas cicatrices viejas
y con una herida nueva
con mil nuevas canas ...
Un café y un poema.