Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
CAIDA
¡Maldita la forma que llegue aquí!
Donde las oscuridades me absorben
me tritura la estupidez montada en maldad;
debí comprender que la tierra cuando no produce,
con avidez sucia, traga lujuriosa toda raíz;
hoy esta tragándome con diente de león.
No puedo sollozar siquiera, amordazada estoy
los pañuelos del olvido se niegan a secar mi llanto,
este amargo llanto de sal que me arde
y sangre fermentada me mancha toda;
tantas veces sobrevolé tus huesos,
pase sin voltear a ver tu sombra siquiera;
finalmente no lo puede evitar
caí, caí duramente caí en precipicio;
ahí en el fondo tú, nido de dolor
con sabor de acido y cianuro,
te bebí curiosa.
Perdida la razón,
retazos de silencio moran el corazón vacío;
ni el otoño deja tan marchito un jardín
como he quedado yo.
Mary C. López
México, Tam
Melancolías Amorosas.
*Si has de caer, cae con estilo.
Donde las oscuridades me absorben
me tritura la estupidez montada en maldad;
debí comprender que la tierra cuando no produce,
con avidez sucia, traga lujuriosa toda raíz;
hoy esta tragándome con diente de león.
No puedo sollozar siquiera, amordazada estoy
los pañuelos del olvido se niegan a secar mi llanto,
este amargo llanto de sal que me arde
y sangre fermentada me mancha toda;
tantas veces sobrevolé tus huesos,
pase sin voltear a ver tu sombra siquiera;
finalmente no lo puede evitar
caí, caí duramente caí en precipicio;
ahí en el fondo tú, nido de dolor
con sabor de acido y cianuro,
te bebí curiosa.
Perdida la razón,
retazos de silencio moran el corazón vacío;
ni el otoño deja tan marchito un jardín
como he quedado yo.
Mary C. López
México, Tam
Melancolías Amorosas.
*Si has de caer, cae con estilo.
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