errante xilos
Poeta recién llegado
Un día se acaba,
la noche incluida...
Los dos milagros que se unen en un beso,
se hacen luz;
la oscuridad habla,
la escucho,
no dice nada nuevo...
Sigo buscando ese tono azul...
Sigo sintiendo el viento en mi cara...
¡Sigo...!
Y las batallas suenan a lo lejos,
las dudas no se resuelven,
los días son como niveles inútiles.
Yo mismo soy el que no es;
somos aún lo que no se espera,
somos un pendiente en lo sempiterno...
Somos...
Y en el ser,
se pasan las medidas de nuestras existencias,
se navega y se viaja,
se hace y no se hace nada,
se construye,
se hace todo lo posible por destruir;
se duerme,
se despiertan los días,
se mueren las noches,
se olvidan las promesas,
una vez más...
Mi amigo me dice que se va...
Yo sigo esperando al ocaso aparecer...
Lo rojo de lo que me rodea aún no me dice nada...
Solo quiero dejar de ver lo que no puede ser...
la noche incluida...
Los dos milagros que se unen en un beso,
se hacen luz;
la oscuridad habla,
la escucho,
no dice nada nuevo...
Sigo buscando ese tono azul...
Sigo sintiendo el viento en mi cara...
¡Sigo...!
Y las batallas suenan a lo lejos,
las dudas no se resuelven,
los días son como niveles inútiles.
Yo mismo soy el que no es;
somos aún lo que no se espera,
somos un pendiente en lo sempiterno...
Somos...
Y en el ser,
se pasan las medidas de nuestras existencias,
se navega y se viaja,
se hace y no se hace nada,
se construye,
se hace todo lo posible por destruir;
se duerme,
se despiertan los días,
se mueren las noches,
se olvidan las promesas,
una vez más...
Mi amigo me dice que se va...
Yo sigo esperando al ocaso aparecer...
Lo rojo de lo que me rodea aún no me dice nada...
Solo quiero dejar de ver lo que no puede ser...
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