Ayax
Poeta que considera el portal su segunda casa
Devanándose los sesos,
jurado y participantes,
buscaban como posesos
en las letras concursantes:
algún dislate ortográfico
o fallos en lo poético:
que unos versos eran sáficos
cuando debían ser éticos.
Ansiando, con mucho anhelo,
hallar la pifia, sin más,
ayudan piden al cielo
y de paso a Satanás.
En eso la Muerte llega.
Olvidan todos su afán:
tremendo susto les pega
que algunos, corriendo, se van.
Al ver el ingente celo
usado al calificar,
cada acento y cada pelo
del verso a considerar;
la Parca, con ironía,
les dice a los concursantes:
-ustedes reprobarían
al mismísimo Cervantes.
Y como doña Calaca
está curada de espanto;
sin hace mucha alharaca
con todos, al camposanto,
silbando, cargó la Huesuda,
dándoles fosa a su gusto
donde, aunque muertos, sin duda,
preparan ya...¡otro concurso!
jurado y participantes,
buscaban como posesos
en las letras concursantes:
algún dislate ortográfico
o fallos en lo poético:
que unos versos eran sáficos
cuando debían ser éticos.
Ansiando, con mucho anhelo,
hallar la pifia, sin más,
ayudan piden al cielo
y de paso a Satanás.
En eso la Muerte llega.
Olvidan todos su afán:
tremendo susto les pega
que algunos, corriendo, se van.
Al ver el ingente celo
usado al calificar,
cada acento y cada pelo
del verso a considerar;
la Parca, con ironía,
les dice a los concursantes:
-ustedes reprobarían
al mismísimo Cervantes.
Y como doña Calaca
está curada de espanto;
sin hace mucha alharaca
con todos, al camposanto,
silbando, cargó la Huesuda,
dándoles fosa a su gusto
donde, aunque muertos, sin duda,
preparan ya...¡otro concurso!
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