• 📢 Nuevo: Hazte Mecenas — sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. | Mi Libro de Poesía | Métrica Española (beta)
  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

Calaveras covideñas

miguegarza

Poeta que considera el portal su segunda casa
Con la tradicional y muy mexicana factura de calaveras me inicié en el mundo de las letras. Apapachos para todos.

Calacas covideras 2020

Este año no hay procesión
ni desfile de calacas,
ni Xantolo ni matracas
y ni sones de montón.

Ya no hay cantos en náhuatl
ni una vianda zapoteca
ni siquiera en la huasteca
cantan la Xochipltzáhuatl.

Incluso los matlachines
han suspendido su danza
y perdiendo la esperanza
han guardado los violines.

Bajo sus pesadas losas
los pútridos esqueletos
parecieran estar quietos
encerrados en sus fosas.

Cada muerto en su sepulcro,
cada tumba en su panteón
cada muerto en su rincón
manteniendo todo pulcro.

Apagado en un sudario
se oye un triste lamento
¡Oh qué triste apartamiento!
¡Qué morir tan solitario!

No fue culpa de la vid
tampoco fue del catarro
ni del humo del cigarro
fue del funesto covid.

Parando bien las orejas
un calaca deforme
se levanta, e inconforme
exige cesar las quejas:

“¡Difuntos, no es para tanto
no son funestos sus males,
pues ya hay redes sociales
y llegan al camposanto!”

A la vuelta de un segundo
se oye un continuo tecleo
que atravesando el Leteo
ha llegado a este mundo.

Los altares son virtuales,
las veladoras de led,
las fotos en la pared
se proyectan verticales

De los vivos con los muertos
en vez de un triste velorio
se organiza un gran jolgorio
con los rostros bien cubiertos.

Por la tele y en papel
con su paciencia de santo
nos bendice, mientras tanto,
Huguito López Gatell.

¡Anda, Susana Distancia,
párate en aquella loma
si la jeta alguien asoma
mándalo a la otra estancia
 
Con la tradicional y muy mexicana factura de calaveras me inicié en el mundo de las letras. Apapachos para todos.

Calacas covideras 2020

Este año no hay procesión
ni desfile de calacas,
ni Xantolo ni matracas
y ni sones de montón.

Ya no hay cantos en náhuatl
ni una vianda zapoteca
ni siquiera en la huasteca
cantan la Xochipltzáhuatl.

Incluso los matlachines
han suspendido su danza
y perdiendo la esperanza
han guardado los violines.

Bajo sus pesadas losas
los pútridos esqueletos
parecieran estar quietos
encerrados en sus fosas.

Cada muerto en su sepulcro,
cada tumba en su panteón
cada muerto en su rincón
manteniendo todo pulcro.

Apagado en un sudario
se oye un triste lamento
¡Oh qué triste apartamiento!
¡Qué morir tan solitario!

No fue culpa de la vid
tampoco fue del catarro
ni del humo del cigarro
fue del funesto covid.

Parando bien las orejas
un calaca deforme
se levanta, e inconforme
exige cesar las quejas:

“¡Difuntos, no es para tanto
no son funestos sus males,
pues ya hay redes sociales
y llegan al camposanto!”

A la vuelta de un segundo
se oye un continuo tecleo
que atravesando el Leteo
ha llegado a este mundo.

Los altares son virtuales,
las veladoras de led,
las fotos en la pared
se proyectan verticales

De los vivos con los muertos
en vez de un triste velorio
se organiza un gran jolgorio
con los rostros bien cubiertos.

Por la tele y en papel
con su paciencia de santo
nos bendice, mientras tanto,
Huguito López Gatell.

¡Anda, Susana Distancia,
párate en aquella loma
si la jeta alguien asoma
mándalo a la otra estancia

Las tradiciones como esta y otros actos multitudinarios tendrán que esperar, el asunto es cuánto.
Un abrazo, Miguel.
 
Con el covid, las calacas
tienen faena para rato,
a todos el mismo trato
les dan desde sus hamacas.

Buenas redondillas nos presentas, amigo Miguel, para cantarlas junto a las lápidas a nuestros muertos.

.............................
lapidas-inusales-10-672xXx80_zps5ksx9ufk.jpg
 
Con la tradicional y muy mexicana factura de calaveras me inicié en el mundo de las letras. Apapachos para todos.

Calacas covideras 2020

Este año no hay procesión
ni desfile de calacas,
ni Xantolo ni matracas
y ni sones de montón.

Ya no hay cantos en náhuatl
ni una vianda zapoteca
ni siquiera en la huasteca
cantan la Xochipltzáhuatl.

Incluso los matlachines
han suspendido su danza
y perdiendo la esperanza
han guardado los violines.

Bajo sus pesadas losas
los pútridos esqueletos
parecieran estar quietos
encerrados en sus fosas.

Cada muerto en su sepulcro,
cada tumba en su panteón
cada muerto en su rincón
manteniendo todo pulcro.

Apagado en un sudario
se oye un triste lamento
¡Oh qué triste apartamiento!
¡Qué morir tan solitario!

No fue culpa de la vid
tampoco fue del catarro
ni del humo del cigarro
fue del funesto covid.

Parando bien las orejas
un calaca deforme
se levanta, e inconforme
exige cesar las quejas:

“¡Difuntos, no es para tanto
no son funestos sus males,
pues ya hay redes sociales
y llegan al camposanto!”

A la vuelta de un segundo
se oye un continuo tecleo
que atravesando el Leteo
ha llegado a este mundo.

Los altares son virtuales,
las veladoras de led,
las fotos en la pared
se proyectan verticales

De los vivos con los muertos
en vez de un triste velorio
se organiza un gran jolgorio
con los rostros bien cubiertos.

Por la tele y en papel
con su paciencia de santo
nos bendice, mientras tanto,
Huguito López Gatell.

¡Anda, Susana Distancia,
párate en aquella loma
si la jeta alguien asoma
mándalo a la otra estancia

Quizás solo una guerra o alzamiento hubiera sido capaz de cortar de un tajo muchas tradiciones ancestrales como lo ha hecho el covid, recordarlo en estos versos aporta resignación y esperanza.- Saludos.
Miguel.
 
Especial la celebración este año, Miguel, sin duda... El título, con el macabro hallazgo de la palabra «covideña», me encantó. Sí, muy mexicana esta costumbre, acá estas fiestas pasan despercibidas...
No sé bien por qué razón el último verso me choca un tanto: preferiría «mándalo para otra estancia».

abrazo
Jorge
 
Con la tradicional y muy mexicana factura de calaveras me inicié en el mundo de las letras. Apapachos para todos.

Calacas covideras 2020

Este año no hay procesión
ni desfile de calacas,
ni Xantolo ni matracas
y ni sones de montón.

Ya no hay cantos en náhuatl
ni una vianda zapoteca
ni siquiera en la huasteca
cantan la Xochipltzáhuatl.

Incluso los matlachines
han suspendido su danza
y perdiendo la esperanza
han guardado los violines.

Bajo sus pesadas losas
los pútridos esqueletos
parecieran estar quietos
encerrados en sus fosas.

Cada muerto en su sepulcro,
cada tumba en su panteón
cada muerto en su rincón
manteniendo todo pulcro.

Apagado en un sudario
se oye un triste lamento
¡Oh qué triste apartamiento!
¡Qué morir tan solitario!

No fue culpa de la vid
tampoco fue del catarro
ni del humo del cigarro
fue del funesto covid.

Parando bien las orejas
un calaca deforme
se levanta, e inconforme
exige cesar las quejas:

“¡Difuntos, no es para tanto
no son funestos sus males,
pues ya hay redes sociales
y llegan al camposanto!”

A la vuelta de un segundo
se oye un continuo tecleo
que atravesando el Leteo
ha llegado a este mundo.

Los altares son virtuales,
las veladoras de led,
las fotos en la pared
se proyectan verticales

De los vivos con los muertos
en vez de un triste velorio
se organiza un gran jolgorio
con los rostros bien cubiertos.

Por la tele y en papel
con su paciencia de santo
nos bendice, mientras tanto,
Huguito López Gatell.

¡Anda, Susana Distancia,
párate en aquella loma
si la jeta alguien asoma
mándalo a la otra estancia

Fantástico Miguel, muy propio de este tiempo, felicitaciones.
Un saludo cordial y un abrazo.
Isabel
 
Estimado Miguel, respecto a esas calaveritas "covideñas", el Doctor López- Gatell, Subsecretario de Salud -mencionado en una de tus redondillas-, ha jugado un papel que, como encargado de manejar el caso de la pandemia en México , ha dejado mucho que desear ( para mí). Por lo mismo, y sin tu anuencia, me permito incluir unas calaveritas dedicadas al mencionado doctor, aprovechando que se corresponden con las que nos compartes con tu proverbial maestría. Te saludo con afecto Rosendo.

DR. LÓPEZ- GATELL
Este año la calavera
ha cambiado ya sus modos,
anda invisible y muy fiera
queriendo llevarse a todos.

Camina a tontas y a locas
como un virus inclemente,
por eso los tapabocas
usamos frecuentemente.

Y aunque estamos encerrados
ella insiste en su función
de llevarse a descuidados
a reposar al panteón.

Aquí encontró como aliado
al doitor López-Gatell,
y aunque es muy desatinado
es consen de Andrés Manuel.*

Y como es su gran carnal
le aconsejó de repente
que usara contra ese mal
la estampita del Detente.

Y a pesar de los pesares
dijo que el virus letal
le hará lo que el viento a Juárez
por tener fuerza moral.

Ya en alguna mañanera,
donde su voz despepita,
aseguró a su manera
que era solo una gripita.

Pasa que para el doitor
las epidemias son broma,
por eso es que en la anterior
lo mandaron a la goma.

Se ve que él y la huesuda
disfrutan cada velorio,
y por eso no se duda
que terminen en casorio.

* Presidente de México
 
Última edición:
Con el covid, las calacas
tienen faena para rato,
a todos el mismo trato
les dan desde sus hamacas.

Buenas redondillas nos presentas, amigo Miguel, para cantarlas junto a las lápidas a nuestros muertos.

.............................
lapidas-inusales-10-672xXx80_zps5ksx9ufk.jpg
¡Hola, Maramín! Es siempre un honor contar con tu compañia en mis versos, en esta ocasión para acompaar esta ceremonia de muertos. Te mando un apapacho: Miguel.
 
Quizás solo una guerra o alzamiento hubiera sido capaz de cortar de un tajo muchas tradiciones ancestrales como lo ha hecho el covid, recordarlo en estos versos aporta resignación y esperanza.- Saludos.
Miguel.
¡Hola, Niño grande! en efecto, es una situación muy desafortunada por la cual estamos pasando, hagamos votos porque pronto salgamos de ella. Un abrazo.
 
Especial la celebración este año, Miguel, sin duda... El título, con el macabro hallazgo de la palabra «covideña», me encantó. Sí, muy mexicana esta costumbre, acá estas fiestas pasan despercibidas...
No sé bien por qué razón el último verso me choca un tanto: preferiría «mándalo para otra estancia».

abrazo
Jorge
Hola, Jorge: En el país la ceremonia de muertos es una tradición sincrética que sigue muy viva, a mi modo de ver, sigue ciento una celebración llena de saboroes, colores sonidos y texturas para celebrar la vida que nos dejaron los que ya no están con nosotros. Respecto del verso fina, te comento que la intención de elegir "mándalo a la... " es porque también puede ser el inicio de un insulto para mandar a alguien muy, muy lejos.
Te mando un apapacho: Miguel
 
Fantástico Miguel, muy propio de este tiempo, felicitaciones.
Un saludo cordial y un abrazo.
Isabel
¡Hola, Isabel! En efecto, es muy propio de las tradiciones nacionales la celebración de muertos, con los altares que les levantamos a los ausentes, la música y las viandas propias de la estación, no deja de ser una fiesta a la vida. Abrazo: Miguel.
 
Estimado Miguel, respecto a esas calaveritas "covideñas", el Doctor López- Gatell, Subsecretario de Salud -mencionado en una de tus redondillas-, ha jugado un papel que, como encargado de manejar el caso de la pandemia en México , ha dejado mucho que desear ( para mí). Por lo mismo, y sin tu anuencia, me permito incluir unas calaveritas dedicadas al mencionado doctor, aprovechando que se corresponden con las que nos compartes con tu proverbial maestría. Te saludo con afecto Rosendo.

DR. LÓPEZ- GATELL
Este año la calavera
ha cambiado ya sus modos,
anda invisible y muy fiera
queriendo llevarse a todos.

Camina a tontas y a locas
como un virus inclemente,
por eso los tapabocas
usamos frecuentemente.

Y aunque estamos encerrados
ella insiste en su función
de llevarse a descuidados
a reposar al panteón.

Aquí encontró como aliado
al doitor López-Gatell,
y aunque es muy desatinado
es consen de Andrés Manuel.*

Y como es su gran carnal
le aconsejó de repente
que usara contra ese mal
la estampita del Detente.

Y a pesar de los pesares
dijo que el virus letal
le hará lo que el viento a Juárez
por tener fuerza moral.

Ya en alguna mañanera,
donde su voz despepita,
aseguró a su manera
que era solo una gripita.

Pasa que para el doitor
las epidemias son broma,
por eso es que en la anterior
lo mandaron a la goma.

Se ve que él y la huesuda
les fascinan los velorios,
y por eso no se duda
que terminen en casorio.

* Presidente de México

Hola Rosendo: Celebro que las calaveritas sigan siendo una excelente forma de expresar nuestras críticas a los gobernantes y sus andanzas, maás allá de las distintas miradas que se puedan tener de los acontecimientos. Te mando un abrazo: Miguel
 
Con la tradicional y muy mexicana factura de calaveras me inicié en el mundo de las letras. Apapachos para todos.

Calacas covideras 2020

Este año no hay procesión
ni desfile de calacas,
ni Xantolo ni matracas
y ni sones de montón.

Ya no hay cantos en náhuatl
ni una vianda zapoteca
ni siquiera en la huasteca
cantan la Xochipltzáhuatl.

Incluso los matlachines
han suspendido su danza
y perdiendo la esperanza
han guardado los violines.

Bajo sus pesadas losas
los pútridos esqueletos
parecieran estar quietos
encerrados en sus fosas.

Cada muerto en su sepulcro,
cada tumba en su panteón
cada muerto en su rincón
manteniendo todo pulcro.

Apagado en un sudario
se oye un triste lamento
¡Oh qué triste apartamiento!
¡Qué morir tan solitario!

No fue culpa de la vid
tampoco fue del catarro
ni del humo del cigarro
fue del funesto covid.

Parando bien las orejas
un calaca deforme
se levanta, e inconforme
exige cesar las quejas:

“¡Difuntos, no es para tanto
no son funestos sus males,
pues ya hay redes sociales
y llegan al camposanto!”

A la vuelta de un segundo
se oye un continuo tecleo
que atravesando el Leteo
ha llegado a este mundo.

Los altares son virtuales,
las veladoras de led,
las fotos en la pared
se proyectan verticales

De los vivos con los muertos
en vez de un triste velorio
se organiza un gran jolgorio
con los rostros bien cubiertos.

Por la tele y en papel
con su paciencia de santo
nos bendice, mientras tanto,
Huguito López Gatell.

¡Anda, Susana Distancia,
párate en aquella loma
si la jeta alguien asoma
mándalo a la otra estancia
Consecuencias del Covid 19, lamentablemente mucha actividad cultural ha sido suspendida por distintos gobiernos de distintos paises para resguardar la salud de sus habitantes pero, aunque parezca contradictorio, este año se han multiplicado en el mundo los procesos politicos eleccionarios, y parece que salir de su casa, hacer una cola en un centro de votación, todo lo que eso significa y conlleva, no se traduce en un riesgo para la salud del votante.
Extraordinarias redondillas que me han gustado mucho poeta.
Un placer su lectura
MANUEL
 
Última edición:
»Hola, Miguegarza!

Mucho me temo que la pandemia ha puesto sus plantas no sólo sobre las tradiciones más nuestras, sino también sobre las que nos son harto cotidianas.
Excelentes redondillas y un gusto haberlas disfrutado.
Que sigas bien! «

Hera —
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba