Torralex
Poeta fiel al portal
Había sacado la cuenta,
ella volaba tatuando este cielo
sin azul, nubes, ni soles
le dejó su arcoíris y mil peces
respiraban alegría, soñaban
este cielo, era su mar.
Suponía irrumpirla alguna vez
cómo, cuánto podría subsistir
a la magia de lo cotidiano o la noche
de amarse todo, tierra adentro.
Había calculado lo infinito
si chocaba su mundo fértil
al pedazo meteórico del alma
donde invento grafitis a la vida.
Pero no calculé mil tempestades
del recuerdo, la incurable adicción
a su vuelo, a la utopía de regresar al tiempo
cuando de placer, pescaba peces
y les cantaba mares a su sueño.
Torralex
Torralex