Cuando era chiquita me gustaba la calesita.
Pero siempre me tenían que bajar porque tenía miedo.
Me gustaba a pesar de saber que era algo que me hacia llorar.
Creo que lo que me llamaba la atención,
era la idea de ganar la sortija alguna vez.
Aunque el premio fuera una vuelta más.
Tal vez, todavía, así me manejo hoy.
Me genero un círculo vicioso.
Y una vez que lo inicio no puedo parar
busco que todo empiece aunque no tenga final.
Es girar, girar, y girar, tan solo girar x girar.
Sentir que no para, ni parará
escucharme gritar y no poder ayudarme
la impotencia y la desesperación me desbordan
porque mis manos están atadas,
están como inmovilizadas x el miedo.
Si me muevo, voy a caer.
Si lo intento, voy a perder.
Es querer sacar la mano de esa calesita,
pero no para agarrar la sortija
sino para que alguien me saqué de un tiron.
Porque esto no para y ya no aguanto más
y no para a pesar de mis gritos de auxilio.
Pido ayuda disimuladamente a los que están ahí, viéndome.
Pero no hacen nada, están como inmóviles
y verlos ahí tan distantes hace que todo parezca peor
que todo gire mucho más rápido y de más terror
las caras pasan como fantasmas ante mis ojos
los objetos se desvanecen de a poco
y yo sigo ahí, igual de mal.
Soy la misma de siempre y no lo puedo cambiar.
Insisto y subo a esta calesita una vez mas,
a pesar de no saber que no puedo bajar
sigo siendo la misma, la que siempre esta mal
sigo llorando aunque no tenga lágrimas
sigo gritando sin darme cuenta que estoy muda ya...
por favor, paren.
Porque otra vez, me quiero bajar.
Pero siempre me tenían que bajar porque tenía miedo.
Me gustaba a pesar de saber que era algo que me hacia llorar.
Creo que lo que me llamaba la atención,
era la idea de ganar la sortija alguna vez.
Aunque el premio fuera una vuelta más.
Tal vez, todavía, así me manejo hoy.
Me genero un círculo vicioso.
Y una vez que lo inicio no puedo parar
busco que todo empiece aunque no tenga final.
Es girar, girar, y girar, tan solo girar x girar.
Sentir que no para, ni parará
escucharme gritar y no poder ayudarme
la impotencia y la desesperación me desbordan
porque mis manos están atadas,
están como inmovilizadas x el miedo.
Si me muevo, voy a caer.
Si lo intento, voy a perder.
Es querer sacar la mano de esa calesita,
pero no para agarrar la sortija
sino para que alguien me saqué de un tiron.
Porque esto no para y ya no aguanto más
y no para a pesar de mis gritos de auxilio.
Pido ayuda disimuladamente a los que están ahí, viéndome.
Pero no hacen nada, están como inmóviles
y verlos ahí tan distantes hace que todo parezca peor
que todo gire mucho más rápido y de más terror
las caras pasan como fantasmas ante mis ojos
los objetos se desvanecen de a poco
y yo sigo ahí, igual de mal.
Soy la misma de siempre y no lo puedo cambiar.
Insisto y subo a esta calesita una vez mas,
a pesar de no saber que no puedo bajar
sigo siendo la misma, la que siempre esta mal
sigo llorando aunque no tenga lágrimas
sigo gritando sin darme cuenta que estoy muda ya...
por favor, paren.
Porque otra vez, me quiero bajar.