Las palmeras están en hilera
escoltando a una ancha calle.
El mar escapa al final de la avenida
y los barcos danzan con suavidad.
Octubre esta luminoso y dorado,
tan silencioso,
como una siesta en agosto
deslizándose cálido hacia el invierno .
Sur tardes se acortan en mis paseos,
salpica el agua en las sombras,
la sal de brillo a mi piel
como una gamuza
a un mueble querido.
En mi vida hay recuerdos guardados
en mi garganta los tristes,
y en mi boca los dulces.
Siempre añoro el mar;
lo quiero cerca de mi vida,
pero no dejo que me abrace,
es mi amor platónico.
Nuestros besos están en el aire,
nuestros abrazos en la arena.
El es poderoso y frío,
aunque su ruido siempre me acuna,
y sus colores navegan en mis ojos
con una vela blanca
y el viento que sopla.
escoltando a una ancha calle.
El mar escapa al final de la avenida
y los barcos danzan con suavidad.
Octubre esta luminoso y dorado,
tan silencioso,
como una siesta en agosto
deslizándose cálido hacia el invierno .
Sur tardes se acortan en mis paseos,
salpica el agua en las sombras,
la sal de brillo a mi piel
como una gamuza
a un mueble querido.
En mi vida hay recuerdos guardados
en mi garganta los tristes,
y en mi boca los dulces.
Siempre añoro el mar;
lo quiero cerca de mi vida,
pero no dejo que me abrace,
es mi amor platónico.
Nuestros besos están en el aire,
nuestros abrazos en la arena.
El es poderoso y frío,
aunque su ruido siempre me acuna,
y sus colores navegan en mis ojos
con una vela blanca
y el viento que sopla.