El silencio habla, porque nuestros pensamientos tienen fuerza y sentido común.
Como en una partida de Ajedrez.
Entonces, el adversario anda cerca.
Ya que errar es humano. Como somos humanos y divinos...
Podemos encontrarnos con las naúseas, cada dos por tres. Problemas que nos quitan las ganas de vivir.
Así, entendemos la Muerte, como una escapatoria que se brinda, a quienes ya cumplieron su misión, en esta vida.