Pedro Vergili
Poeta fiel al portal
Calle Libertad
Siempre fuiste Libertad
desde Uruguay hasta Corrientes
hoy te dejo este presente
con recuerdos del pasado,
cuando hacia los mandados
de la mano de mi vieja
tus veredas desparejas
de mosaicos y cemento
vos sabés que no te miento
y tampoco te hago quejas.
Cuando eras calle de tierra
y anchos tus veredones
de ladrillos los cordones
y profundas las cunetas
el rodar de las carretas
iban marcando sus huellas
me acuerdo las noches aquellas
cuando la lluvia copiosa
embarraba tu cara hermosa
y se escondían las estrellas.
Naciste en el monte de paraísos
junto a las plantas de mora
yo era pibe y las señoras
tomaban mate a la sombra
las hojas secas eran la alfombra
que cuando el viento soplaba
las barría y amontonaba
en la boca de la alcantarilla
que con yuyos y gramillas
el paso del agua cortaba.
Tenias en cada esquina
y era la luz principal
dos cables en diagonal
y en el medio colgada
una campana enlozada
con lamparita de cien
que adentro alumbra bien
pero en la calle parecía
una luz en agonía
de un farol a querosén.
Cuando el crudo del invierno
sobre tu tierra apretada
el salitre de la helada
afloraba en su blancura
ese frío de locura
de lloviznas y de viento
que helaba hasta el sentimiento
pero en la noche estrellada
la luna era observada
brillando en el firmamento.
Al llegar la primavera
tus veredas florecidas
era volver a la vida
corríamos alegremente
se te veía diferente
en la etapa del amor
y el verano con su ardor
en las tardes calurosas
te cubrían las mariposas
al paso del regador.
En la década del sesenta
te movieron los cimientos
entonces, el pavimento
que hasta la plaza llegaba
el progreso te marcaba
como calle interesante
y años más adelante
al pavimentarte por completo
vos te ganaste el respeto
de ser la más importante.
El progreso te ha llegado
y fue cambiando tu pinta
los baldíos y las quintas
enrollaron sus tejidos
entonces, como atrevidos
los chalet aparecieron
y a tu belleza le dieron
alegrías y emociones
y los viejos caserones
en los derrumbes murieron.
Ya no están los bolichones
con sus pisos de maderas
no hay palenques en las veredas
lejos quedó el tiempo aquel
ya no existe el viejo hotel
tampoco la sastrería
me acuerdo la librería
en la esquina de la plaza
ahora todo se reemplaza
por snack y heladerías.
Cómo no recordar
de los años de la escuela
al correr por tus veredas
y no por llegar primero
jugábamos al más ligero
y lo importante que era
en esa larga carrera
lo que más necesitaba
el amigo que te alentara
y te llevara la cartera.
Cuántos negocios han cerrado
y otros se incorporaron
en ese tiempo cambiaron
rubro, dueños, hasta la gente
yo le canto a tu presente
aunque en el afán de recordar
de algo me he de olvidar
que ahora no viene al caso
superemos los fracasos
y empecemos a soñar.
Sos la calle con más luces
sos al este contramano
con orgullo transitamos
mirándote renovada
hoy tenés otra fachada
fue cambiando tu estructura
y la nueva arquitectura
te ha brindado lo mejor
sos la calle del amor
de la alegría y la ternura.
Yo te canto libertad
porque sos mi preferida
de mi paso por la vida
quisiera que no te olvides
fue mi sueño desde pibe
y hoy se hizo realidad
al contarte esta verdad
entre lo nuevo y lo viejo
este saludo te dejo
¡hasta siempre! Libertad.-
Pedro Vergili
Siempre fuiste Libertad
desde Uruguay hasta Corrientes
hoy te dejo este presente
con recuerdos del pasado,
cuando hacia los mandados
de la mano de mi vieja
tus veredas desparejas
de mosaicos y cemento
vos sabés que no te miento
y tampoco te hago quejas.
Cuando eras calle de tierra
y anchos tus veredones
de ladrillos los cordones
y profundas las cunetas
el rodar de las carretas
iban marcando sus huellas
me acuerdo las noches aquellas
cuando la lluvia copiosa
embarraba tu cara hermosa
y se escondían las estrellas.
Naciste en el monte de paraísos
junto a las plantas de mora
yo era pibe y las señoras
tomaban mate a la sombra
las hojas secas eran la alfombra
que cuando el viento soplaba
las barría y amontonaba
en la boca de la alcantarilla
que con yuyos y gramillas
el paso del agua cortaba.
Tenias en cada esquina
y era la luz principal
dos cables en diagonal
y en el medio colgada
una campana enlozada
con lamparita de cien
que adentro alumbra bien
pero en la calle parecía
una luz en agonía
de un farol a querosén.
Cuando el crudo del invierno
sobre tu tierra apretada
el salitre de la helada
afloraba en su blancura
ese frío de locura
de lloviznas y de viento
que helaba hasta el sentimiento
pero en la noche estrellada
la luna era observada
brillando en el firmamento.
Al llegar la primavera
tus veredas florecidas
era volver a la vida
corríamos alegremente
se te veía diferente
en la etapa del amor
y el verano con su ardor
en las tardes calurosas
te cubrían las mariposas
al paso del regador.
En la década del sesenta
te movieron los cimientos
entonces, el pavimento
que hasta la plaza llegaba
el progreso te marcaba
como calle interesante
y años más adelante
al pavimentarte por completo
vos te ganaste el respeto
de ser la más importante.
El progreso te ha llegado
y fue cambiando tu pinta
los baldíos y las quintas
enrollaron sus tejidos
entonces, como atrevidos
los chalet aparecieron
y a tu belleza le dieron
alegrías y emociones
y los viejos caserones
en los derrumbes murieron.
Ya no están los bolichones
con sus pisos de maderas
no hay palenques en las veredas
lejos quedó el tiempo aquel
ya no existe el viejo hotel
tampoco la sastrería
me acuerdo la librería
en la esquina de la plaza
ahora todo se reemplaza
por snack y heladerías.
Cómo no recordar
de los años de la escuela
al correr por tus veredas
y no por llegar primero
jugábamos al más ligero
y lo importante que era
en esa larga carrera
lo que más necesitaba
el amigo que te alentara
y te llevara la cartera.
Cuántos negocios han cerrado
y otros se incorporaron
en ese tiempo cambiaron
rubro, dueños, hasta la gente
yo le canto a tu presente
aunque en el afán de recordar
de algo me he de olvidar
que ahora no viene al caso
superemos los fracasos
y empecemos a soñar.
Sos la calle con más luces
sos al este contramano
con orgullo transitamos
mirándote renovada
hoy tenés otra fachada
fue cambiando tu estructura
y la nueva arquitectura
te ha brindado lo mejor
sos la calle del amor
de la alegría y la ternura.
Yo te canto libertad
porque sos mi preferida
de mi paso por la vida
quisiera que no te olvides
fue mi sueño desde pibe
y hoy se hizo realidad
al contarte esta verdad
entre lo nuevo y lo viejo
este saludo te dejo
¡hasta siempre! Libertad.-
Pedro Vergili