Edwin Javier
Poeta recién llegado
Las flores se están congelando de ti,
Las abejas van volando y,
Para que te recuerde,
Me van picando
Y van danzando para tejer tu cuerpo.
Una hoja que navegaba silenciosa
Desde el bosque de eucaliptos,
Ahora es una mirada que abandonaste sin destino.
¿Dónde refugiaré mis ojos?
¿Dónde les esconderé de ti?
Si también serás mis párpados,
No sabré a donde huir.
Ahora puedo tocar tus manos
Cuando toco las mías,
Sentir en mi lágrima tu rostro,
Puedo sentirme un camaleón
que como todo va tomando tu forma.
Siendo tú, pierdo mi memoria,
Olvido mi existencia
Hay algo que no recuerdo.
Tengo nuevos labios
En los que sufro besos secos y perdidos
Que trajo el viento desde alguna boca fría.
Las abejas van volando y,
Para que te recuerde,
Me van picando
Y van danzando para tejer tu cuerpo.
Una hoja que navegaba silenciosa
Desde el bosque de eucaliptos,
Ahora es una mirada que abandonaste sin destino.
¿Dónde refugiaré mis ojos?
¿Dónde les esconderé de ti?
Si también serás mis párpados,
No sabré a donde huir.
Ahora puedo tocar tus manos
Cuando toco las mías,
Sentir en mi lágrima tu rostro,
Puedo sentirme un camaleón
que como todo va tomando tu forma.
Siendo tú, pierdo mi memoria,
Olvido mi existencia
Hay algo que no recuerdo.
Tengo nuevos labios
En los que sufro besos secos y perdidos
Que trajo el viento desde alguna boca fría.