Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Camas separadas
Ahora que me siento con despecho
y encuentro la medida de tu impronta,
no sé si en lo del cuento fuiste tonta
o debo al interés este pertrecho.
Después de tanto andar por el estrecho
no llego ni a la palma que me afronta,
pues es deber de todo lo que monta
montar y dar saltitos hacia el techo.
Por un lozano andar me vi encerrado
y tuve de consuelo compañía;
el tiempo aquel consuelo lo ha borrado.
Ya ves lo que quedó, ni la alegría,
que nada ya me calma el estampado
y duermo en otra cama cada día.
Ahora que me siento con despecho
y encuentro la medida de tu impronta,
no sé si en lo del cuento fuiste tonta
o debo al interés este pertrecho.
Después de tanto andar por el estrecho
no llego ni a la palma que me afronta,
pues es deber de todo lo que monta
montar y dar saltitos hacia el techo.
Por un lozano andar me vi encerrado
y tuve de consuelo compañía;
el tiempo aquel consuelo lo ha borrado.
Ya ves lo que quedó, ni la alegría,
que nada ya me calma el estampado
y duermo en otra cama cada día.
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