La nieve del invierno da pureza
a todas las montañas y los prados,
resaltan los colores azulados
y todo recupera su belleza.
Son días donde el frío con viveza
prepara los ambientes aflorados,
al darle firmes pasos adecuados
a toda primavera con grandeza.
Empiezan a brotar muchas semillas,
de verde ya se visten los paisajes
y pájaros que vuelven sin rencillas
construyen esos nidos con ramajes
y luego disfrutamos de avecillas
que adornan nuestro cielo sus plumajes.
Tere B.O
26-02-2018
Sobresaliente soneto nos dejas, espero que florezca el premio.
Te dejo unas letras que compuse hace tiempo con una temática parecida, más o menos, jajaja.
Siempre es un placer acompañar tus poemas.
La blanca campiña
La blanca campiña le implora
al cielo la lluvia callada,
aquella que llega flotada
y sangra la escarcha que mora.
Tampoco le importa que ahora
los rayos visiten la helada
y dejen la estampa preñada
del tono verduzco que añora.
Al tiempo que el día amanece
y el cielo declama su canto
la lluvia por fin reaparece
y llena de sueños el manto,
y mientras que el blanco decrece
el verde despliega su encanto.
Gavase