María Rentería
Luna en Acuario.
Y de pronto me veo obligada al cambio, ante la posibilidad de la nada. Me encuentro frente a la encrucijada de tener que optar: hacia un lado, abismos oscuros y acantilados insalvables. Del otro, cuesta arriba hacia la meta, tortuosa, difícil, con grandes barreras. Y al frente… camino cerrado. Imposible seguir así. Cómo me hace falta tu compañía, cómo me hace falta revolver tu cabello entre mis dedos, percibir tu olor, el roce de tus labios. No puedo hacer más que alimentarme del recuerdo, mas así seguiré, honrando tu presencia etérea ¡para siempre jamás!
Archivos adjuntos
Última edición: