Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
La llave de nuestra salvación
o destrucción
somos nosotros mismos.
No tengo ninguna duda de ello. Es algo tan evidente, y al mismo tiempo tan ignorado por tantos que da tristeza mirar al rededor.
Sus líneas son cortas, pero encierran más peso que muchas otras ya escritas.
Un gusto leerte, saludos reales.