abcd
Poeta adicto al portal
Debajo de tu mirada
un pleamar, una casa dibujada en tu risa,
un techo vencido por una lágrima que no fue mía
y dos, diez, cien paredes que te negaron
los otros sin misa, sin luz en las palabras de los ojos.
Estan ciegas las ventanas en tu cuerpo,
un rumor del viento dice que tu alma tiene frío.
Se va un tibio aliento de mi boca a morir en tu cuello,
se va el secreto de mi pecho a latir, a ser de fuego entre tus huesos.
Es como querer respirar tu hogar,
ser el humo amarillo de tu sol desnudo
o el labio austral que ha sido mordido por todos mis deseos.
Es como querer que tu fresca saliva
sea el agua del cielo
donde se bañara el Dios de fuego azul
que pronto inventaremos...
un pleamar, una casa dibujada en tu risa,
un techo vencido por una lágrima que no fue mía
y dos, diez, cien paredes que te negaron
los otros sin misa, sin luz en las palabras de los ojos.
Estan ciegas las ventanas en tu cuerpo,
un rumor del viento dice que tu alma tiene frío.
Se va un tibio aliento de mi boca a morir en tu cuello,
se va el secreto de mi pecho a latir, a ser de fuego entre tus huesos.
Es como querer respirar tu hogar,
ser el humo amarillo de tu sol desnudo
o el labio austral que ha sido mordido por todos mis deseos.
Es como querer que tu fresca saliva
sea el agua del cielo
donde se bañara el Dios de fuego azul
que pronto inventaremos...