No sabes lo que lamento haberte aburrido. espero no continuar aburriéndote con mi explicación.
El origen de este poema fue que llegó a mis oídos estos días, escuchando por la radio canciones de finales de los ochenta y principios de los 90, una canción del grupo “The Talking Head” y escrita por David Byrne, titulada “Road to nowhere”, que en esos tiempos era una de mis favoritas (soy bastante antiguo, como verás), y la tenía en la cabeza de manera casi obsesiva; ese título siempre ejerció una potente inspiración sobre mí. Basado en él, no en la letra de la canción, hice este soneto que paso ahora a explicarte, Pablo:
A lo largo de sus versos he tratado de desarrollar el tema que expongo en el título y que es una idea que me ronda con frecuencia en la mente, idea que de una u otra forma he plasmado en otros poemas: estoy en un mundo sin sentido (al que no he sido invitado) y siempre he pensado que realmente estoy aquí para ir a ninguna parte, pues al final lo que me espera es la nada. Bueno, esa es la idea principal. Pero para que veas que la idea tiene un desarrollo y que no siempre digo lo mismo a lo largo del poema, una vez expuesto lo expresado en el primer cuarteto, en el segundo digo que voy como loco, sí, pero no necesariamente los locos van por ahí haciendo ruido, pueden haber locos silenciosos que, por cierto, suelen ser los más peligrosos; así que la pega que me dices casi al final al respecto de esto, pues no le veo ese sentido contradictorio en el poema que le ves tú, sinceramente: puedo ir como un loco pero silencioso y sin quejarme ¿por qué no?
Lo que me dices de pasar “inexplicablemente” de ir hacia ninguna parte hacia Antares en la suposición de que estén allí las puertas del Edén es un recurso metafórico como otro cualquiera, pero te diré su razón: al decir primero que
la suerte malhadada que he hallado en este “camino a ninguna parte” ha estado marcada por “las rutas del dios Marte” , quiero decir que ese camino ha estado plagado de mil luchas y en los más diversos paisajes (desiertos y mares), por lo tanto creo que es normal que ese “yo” impostado que habla en el poema esté deseando algo contrario a la influencia de ese dios guerrero, y mira por donde descubrí en la mitología esto sobre Antares:
“El nombre de Antares proviene del griego anti Ares (Άντάρης) y significa «el rival de Ares» o «el opuesto a Ares» debido a su color rojizo, ya que en el cielo nocturno rivalizaba con el planeta Marte (Ἄρης, Ares en griego) que pasa muy cerca de esta estrella cada 1 año y 11 meses. Su distintivo color rojizo ha hecho de ella un objeto de interés en muchas sociedades del pasado.
La situación de la estrella en el centro de la constelación de Scorpius explica su otro nombre, de origen árabe, Kalb al Akrab3 («el corazón del escorpión»). En la astronomía egipcia representó a la diosa Serket o Selkit, anunciando la salida del Sol por sus templos en el equinoccio otoñal (3700-3500 a. C.); muchos de los templos egipcios están orientados de tal manera que la luz de Antares jugara un papel importante en las ceremonias que se llevaban a cabo. En la antigua Persia era una de las cuatro «Estrellas Reales» y, probablemente, el Guardián del Cielo mencionado como Satevis; los corasmianos la llamaron Dharind, «la que agarra», y los coptos Kharthian, «el corazón».”
Por lo tanto, Pablo, esa posición de rivalidad y oposición a Marte fue lo que me hizo decantar por andar buscando esa estrella (Antares) ya que el otro astro (Marte) no me había dado más que quebraderos de cabeza en batallas sin sentido. ¿Le ves explicación ahora?
Naturalmente me imaginé que la parte que te gustaría más es esa búsqueda de las puertas del Edén en los alrededores de esa estrella, pero no lo celebres tanto: esa es otra metáfora que no quiere decir más que después de una vida sin sentido en la que uno ha tenido miles de batallas, lo que quiere es estar en un lugar tranquilo y sosegado, o sea, lo que se suele decir descansar en paz volviendo a la nada de donde vine: ese es el Edén al que me refiero. Por si no estaba muy claro en mi poema me alegro que me hayas puesto es pega esa pregunta que me ha dado a motivo para explayarme sobre el sentido de estos versos.
No obstante, si sigues hallando contradicciones en el discurso poético tras estas explicaciones, no dejes de decírmelo que trataré de retocar lo necesario para mejorar su comprensión pues a mí, al contario que a ti, me importa mucho que se entienda lo que digo en mis poemas, aunque no siempre lo consigue uno…
Saludos y gracias por tu comentario.