Rei Regis Caceres
Poeta que considera el portal su segunda casa
Solo, de noche, la casa vacía,
reina silencio de ultratumba,
oigo arañas rosando sus patas
sobre finos hilos de seda,
impulsadas del vientre
Mi mente, como ágil corriente,
que raudas las rocas pulieron
al paso tenaz de su embate,
al precipitarse sobre las vertientes
en busca del mar y final destino
Mirando mi ágil corriente
y el curso de los años vividos,
fueron rocas que las aguas gastaron
acciones tomadas, efectos causados,
oportunos giros, causas desdichadas
Pienso, si ese orden extraño
ha sido la causa de esculpir el paso
de mi ágil corriente carrera rio abo
sin control ninguno en libre albedrío,
como si mis manos atadas al muelle
mi nave partiera sin mando ninguno
Pero en realidad somos timoles
y fiel capitanes mandando el navío,
si es bien navegada llegara la nave
a puerto seguro y a feliz destino,
o habrá de encallarse en un arrecife
como resultado de un mal desatino
Así comprendí que soy resultado
de mis decisiones bien o mal tomadas
o mal engendradas en mi sano juicio,
verdaderamente no puedo negar,
soy el capitán, mando en mi navío
RR
reina silencio de ultratumba,
oigo arañas rosando sus patas
sobre finos hilos de seda,
impulsadas del vientre
Mi mente, como ágil corriente,
que raudas las rocas pulieron
al paso tenaz de su embate,
al precipitarse sobre las vertientes
en busca del mar y final destino
Mirando mi ágil corriente
y el curso de los años vividos,
fueron rocas que las aguas gastaron
acciones tomadas, efectos causados,
oportunos giros, causas desdichadas
Pienso, si ese orden extraño
ha sido la causa de esculpir el paso
de mi ágil corriente carrera rio abo
sin control ninguno en libre albedrío,
como si mis manos atadas al muelle
mi nave partiera sin mando ninguno
Pero en realidad somos timoles
y fiel capitanes mandando el navío,
si es bien navegada llegara la nave
a puerto seguro y a feliz destino,
o habrá de encallarse en un arrecife
como resultado de un mal desatino
Así comprendí que soy resultado
de mis decisiones bien o mal tomadas
o mal engendradas en mi sano juicio,
verdaderamente no puedo negar,
soy el capitán, mando en mi navío
RR
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