romaguce
Poeta recién llegado
Es triste saberse atrasado en el andar...
Detenerse a mirar las flores que adornan los contornos del infierno
Y observar la vida de los demás, encandiladas a un mundo sin preguntas,
Es como ver las respuestas, caer como hojas sobre la paz del polvo y salir huyendo
Con el viento y dejarse llevar a cualquier parte de la nada, a un lugar olvidado del vacío
Pintándose de negro con las cenizas que las sombras de otros, abandonaron al entregarse
Al fuego intrascendente y yermo del crepúsculo.
Es incomprensible verse atado a un brasero dando vueltas sobre una respuesta que nunca llega,
Esperando que alguien haga la pregunta que yo puedo, la pregunta que el tiempo me robó y ahora usa de fetiche
Cada noche en la que me sumerjo en lo más profundo del olvido.
Es triste saberse aquí, con la sed de los años, encorvado por el peso de mis pensamientos, mirando las flores
Que polinizan mis pasos, perdido en el fondo negro de mis pesadillas.
Detenerse a mirar las flores que adornan los contornos del infierno
Y observar la vida de los demás, encandiladas a un mundo sin preguntas,
Es como ver las respuestas, caer como hojas sobre la paz del polvo y salir huyendo
Con el viento y dejarse llevar a cualquier parte de la nada, a un lugar olvidado del vacío
Pintándose de negro con las cenizas que las sombras de otros, abandonaron al entregarse
Al fuego intrascendente y yermo del crepúsculo.
Es incomprensible verse atado a un brasero dando vueltas sobre una respuesta que nunca llega,
Esperando que alguien haga la pregunta que yo puedo, la pregunta que el tiempo me robó y ahora usa de fetiche
Cada noche en la que me sumerjo en lo más profundo del olvido.
Es triste saberse aquí, con la sed de los años, encorvado por el peso de mis pensamientos, mirando las flores
Que polinizan mis pasos, perdido en el fondo negro de mis pesadillas.