Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
Caminante que caminas
con el eco por silencio.
Tú que tienes pies de plomo
y la pena por sendero.
Caminante que sostienes
en tus manos la esperanza.
Cuando el corazón no alcanza,
a escuchar la voz del viento.
Tú sientes en el alma
cada paso como espina.
En ti que el dolor germina
cual semilla en suelo fértil.
Acurrúcate desnudo.
Más que el cuerpo, el sentimiento,
en la cuna del olvido,
cuando ya te creas muerto.
Y enciende en tu pecho el fuego
del verso que te sostiene,
pues es su voz la que tiene,
tu dolor por argumento.
con el eco por silencio.
Tú que tienes pies de plomo
y la pena por sendero.
Caminante que sostienes
en tus manos la esperanza.
Cuando el corazón no alcanza,
a escuchar la voz del viento.
Tú sientes en el alma
cada paso como espina.
En ti que el dolor germina
cual semilla en suelo fértil.
Acurrúcate desnudo.
Más que el cuerpo, el sentimiento,
en la cuna del olvido,
cuando ya te creas muerto.
Y enciende en tu pecho el fuego
del verso que te sostiene,
pues es su voz la que tiene,
tu dolor por argumento.
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