rrs22tauro
Poeta recién llegado
Buenas tardes. Soy Rolando Rojas, un poeta principiante.
Les presento uno de mis poemas que trata sobre "caminar". Una actividad que practico mucho por placer.
Caminar
Autor: Rolando Rojas Salguero
Voy a la ciudad a contagiarme de vida.
Salgo de mi casa para reencarnar
En los pies de un vagabundo…
Dejo muy atrás a la muerte que me persigue,
Muy cansada arrastrando su afilada guadaña.
El hogar que dejo es una necrópolis
Donde yo yacía muerto…
Mi casa es un limbo aterrador.
Mi alma no tiene descanso en mi hogar.
Solo descanso caminando por la ciudad;
Esto es vida para mí…
La única vida que conozco…
Tan solo quiero vivir la vida
De un anónimo, silencioso y solitario caminante
Que fortalece sus huesos y su “espíritu de lucha”
Con la vasta tierra que pisa, a lo largo
De los gigantes paseos de un titán…
Yo camino a un lado de la carretera,
Viendo a los autos pasar;
Estos son los vagones mecanizados
Que le han robado al hombre
El derecho de caminar…
Quince kilómetros de ida sin descanso,
Hasta el oasis que es la “plaza pública”.
Quince kilómetros de vuelta sin descanso,
Hasta la tumba que es mi hogar…
Siempre solitario, y mirando con placer…
Los hermosos rostros de las chicas
Que veo al pasar…
Mi objeto no es “mi destino”:
“Yo camino por placer…”
Mi objeto es cansarme caminando,
Para dar vida a mis músculos muertos.
Y así, en mi hogar, morir sobre mi lecho,
Con justicia y con honor,
Después de luchar…
Se le puede robar a la muerte
El arte de caminar…
Cual muerto enterrado,
Aprisionado en el averno,
Caminando enciende su corazón,
Caminando hace circular su sangre…
Como el de un hombre vivo.
Caminando le da al cuerpo su función;
Rescatando su cuerpo del oscuro hades,
Haciendo que el muerto se quite
De encima la tierra,
Saliendo de su tumba
Al encuentro de los vivos…
Así camino yo…
De muerto paso a vivo,
Y después de vivir intensamente, muero…
Treinta kilómetros por día,
Cada día…
Les presento uno de mis poemas que trata sobre "caminar". Una actividad que practico mucho por placer.
Caminar
Autor: Rolando Rojas Salguero
Voy a la ciudad a contagiarme de vida.
Salgo de mi casa para reencarnar
En los pies de un vagabundo…
Dejo muy atrás a la muerte que me persigue,
Muy cansada arrastrando su afilada guadaña.
El hogar que dejo es una necrópolis
Donde yo yacía muerto…
Mi casa es un limbo aterrador.
Mi alma no tiene descanso en mi hogar.
Solo descanso caminando por la ciudad;
Esto es vida para mí…
La única vida que conozco…
Tan solo quiero vivir la vida
De un anónimo, silencioso y solitario caminante
Que fortalece sus huesos y su “espíritu de lucha”
Con la vasta tierra que pisa, a lo largo
De los gigantes paseos de un titán…
Yo camino a un lado de la carretera,
Viendo a los autos pasar;
Estos son los vagones mecanizados
Que le han robado al hombre
El derecho de caminar…
Quince kilómetros de ida sin descanso,
Hasta el oasis que es la “plaza pública”.
Quince kilómetros de vuelta sin descanso,
Hasta la tumba que es mi hogar…
Siempre solitario, y mirando con placer…
Los hermosos rostros de las chicas
Que veo al pasar…
Mi objeto no es “mi destino”:
“Yo camino por placer…”
Mi objeto es cansarme caminando,
Para dar vida a mis músculos muertos.
Y así, en mi hogar, morir sobre mi lecho,
Con justicia y con honor,
Después de luchar…
Se le puede robar a la muerte
El arte de caminar…
Cual muerto enterrado,
Aprisionado en el averno,
Caminando enciende su corazón,
Caminando hace circular su sangre…
Como el de un hombre vivo.
Caminando le da al cuerpo su función;
Rescatando su cuerpo del oscuro hades,
Haciendo que el muerto se quite
De encima la tierra,
Saliendo de su tumba
Al encuentro de los vivos…
Así camino yo…
De muerto paso a vivo,
Y después de vivir intensamente, muero…
Treinta kilómetros por día,
Cada día…