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Camino al cielo

Alfredo Grajales Sosa

Poeta que considera el portal su segunda casa
Peldaño por peldaño, lentamente
prosigo mi camino al infinito,
rezando mi rosario, voy solito
ignorando el bullicio de la gente.

Te confieso, no hay nada que me aliente
solo quiero llegar a tu regazo,
me tomes tiernamente por mi brazo
porque tú eres mi único aliciente.

La culpa que atormenta y avasalla,
la llevo a mis espaldas cual mi cruz
sin quejas, ni clamores, mi alma calla.

Mi altivez no dejaba ver tu luz
al final derribaste la muralla
y me das la bienvenida, ¡oh, Jesús!
 
Peldaño por peldaño, lentamente
prosigo mi camino al infinito,
rezando mi rosario, voy solito
ignorando el bullicio de la gente.

Te confieso, no hay nada que me aliente
solo quiero llegar a tu regazo,
me tomes tiernamente por mi brazo
porque tú eres mi único aliciente.

La culpa que atormenta y avasalla,
la llevo a mis espaldas cual mi cruz
sin quejas, ni clamores, mi alma calla.

Mi altivez no dejaba ver tu luz
al final derribaste la muralla
y me das la bienvenida, ¡oh, Jesús!
Una dulce sensación y percepción.

Saludos
 
Peldaño por peldaño, lentamente
prosigo mi camino al infinito,
rezando mi rosario, voy solito
ignorando el bullicio de la gente.

Te confieso, no hay nada que me aliente
solo quiero llegar a tu regazo,
me tomes tiernamente por mi brazo
porque tú eres mi único aliciente.

La culpa que atormenta y avasalla,
la llevo a mis espaldas cual mi cruz
sin quejas, ni clamores, mi alma calla.

Mi altivez no dejaba ver tu luz
al final derribaste la muralla
y me das la bienvenida, ¡oh, Jesús!
Hermoso y espiritual soneto.
Mis parabienes por tú inspiración.
Un abrazo.
 
Bello soneto: pleno de redención espiritual y alegría de haber vencido las tentaciones del mundo. Algo ideal, mas, difícil de lograr. Un gusto leerte. Saludos afectuosos, poeta.
 
Peldaño por peldaño, lentamente
prosigo mi camino al infinito,
rezando mi rosario, voy solito
ignorando el bullicio de la gente.

Te confieso, no hay nada que me aliente
solo quiero llegar a tu regazo,
me tomes tiernamente por mi brazo
porque tú eres mi único aliciente.

La culpa que atormenta y avasalla,
la llevo a mis espaldas cual mi cruz
sin quejas, ni clamores, mi alma calla.

Mi altivez no dejaba ver tu luz
al final derribaste la muralla
y me das la bienvenida, ¡oh, Jesús!

Sigo de cerca tu obra amigo mío. Siempre se aprende algo de tus letras.
Un fuerte abrazo siempre.

 
Peldaño por peldaño, lentamente
prosigo mi camino al infinito,
rezando mi rosario, voy solito
ignorando el bullicio de la gente.

Te confieso, no hay nada que me aliente
solo quiero llegar a tu regazo,
me tomes tiernamente por mi brazo
porque tú eres mi único aliciente.

La culpa que atormenta y avasalla,
la llevo a mis espaldas cual mi cruz
sin quejas, ni clamores, mi alma calla.

Mi altivez no dejaba ver tu luz
al final derribaste la muralla
y me das la bienvenida, ¡oh, Jesús!
Genial, Alfredo. Nunca es tarde para reencontrarse.
Un abrazo.
 
Peldaño por peldaño, lentamente
prosigo mi camino al infinito,
rezando mi rosario, voy solito
ignorando el bullicio de la gente.

Te confieso, no hay nada que me aliente
solo quiero llegar a tu regazo,
me tomes tiernamente por mi brazo
porque tú eres mi único aliciente.

La culpa que atormenta y avasalla,
la llevo a mis espaldas cual mi cruz
sin quejas, ni clamores, mi alma calla.

Mi altivez no dejaba ver tu luz
al final derribaste la muralla
y me das la bienvenida, ¡oh, Jesús!

Es el mejor camino, es El Camino, con mayúsculas.
Un modelo de existencia, todo aquello que está bien.
El final es muy bello y alentador.
Fue todo un gusto recorrer tus obras esta mañana.
Un abrazo y muy feliz fin de semana, Alfredo.
 
Es el mejor camino, es El Camino, con mayúsculas.
Un modelo de existencia, todo aquello que está bien.
El final es muy bello y alentador.
Fue todo un gusto recorrer tus obras esta mañana.
Un abrazo y muy feliz fin de semana, Alfredo.


El gusto es únicamente mío, al recibir tu apreciada visita
y tan generoso comentario, saludos cordiales
ALfredo
 
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