Ros3l Nocturn@
Poeta recién llegado
Entre miradas oscuras, frías y silenciosas
mantengo fija e inquietante mi esperanza,
hacia el espejo rudimentario, pero elegante
que grita mi nombre incansablemente,
caminando al estrecho lugar,
donde las espinas clavan
hasta que la mente se pierda,
y tu corazón se detenga;
mostrándose atrás de los espejos,
el trofeo, recoger el tiempo perdido;
caminando por sombríos pasajes,
el suelo se muestra enceroso,
me resbalo una y otra vez
a paso lento, pero aun caminando,
con todas las heridas encima,
abrigadas en mi doliente corazón,
llego a ver la salida, ahí a lo lejos
colgando en las ramas, mi trofeo,
en el espejo antiguo;
ahí lo alcanzo, prendida en sus espinadas ramas,
mi piel se inmuta al dolor, necesita el aliciente,
sabe que al detenerse, pierde más que su alma,
cual noche no puede vivir sin luna,
y cual estrellas sin noche,
mi ser no coexiste sin resplandor;
la agonía se hace latente,
pero el destino de ese camino incierto
desconozco cuantas veces moriré,
cuantas veces sufriré,
solo sé que llegaré,
a donde la noche me cautive otra vez,
donde mi reencuentro con su reflejo
calmará las ansias de mi cruel destino,
sin carcelero, sin prisión, sin dolor.
mantengo fija e inquietante mi esperanza,
hacia el espejo rudimentario, pero elegante
que grita mi nombre incansablemente,
caminando al estrecho lugar,
donde las espinas clavan
hasta que la mente se pierda,
y tu corazón se detenga;
mostrándose atrás de los espejos,
el trofeo, recoger el tiempo perdido;
caminando por sombríos pasajes,
el suelo se muestra enceroso,
me resbalo una y otra vez
a paso lento, pero aun caminando,
con todas las heridas encima,
abrigadas en mi doliente corazón,
llego a ver la salida, ahí a lo lejos
colgando en las ramas, mi trofeo,
en el espejo antiguo;
ahí lo alcanzo, prendida en sus espinadas ramas,
mi piel se inmuta al dolor, necesita el aliciente,
sabe que al detenerse, pierde más que su alma,
cual noche no puede vivir sin luna,
y cual estrellas sin noche,
mi ser no coexiste sin resplandor;
la agonía se hace latente,
pero el destino de ese camino incierto
desconozco cuantas veces moriré,
cuantas veces sufriré,
solo sé que llegaré,
a donde la noche me cautive otra vez,
donde mi reencuentro con su reflejo
calmará las ansias de mi cruel destino,
sin carcelero, sin prisión, sin dolor.
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