MaríaA.G
Poeta veterana en el Portal
En el horizonte,
hay lágrimas de nubes
que espantadas por el Astro Sol,
se evaporan en las sensibilidades
de miradas infinitas,
cruzadas con hojas perentorias y libertas,
acariciadas y seducidas por el viento,
descansando en las alcobas de la vida.
Y en los espacios de luces,
se cincelan ecuánimes
melodías
instrumentadas por el tiempo,
coaccionadas
por instantes en perfección,
que el arco perpiaño de la retina,
ha esculpido en materiales indelebles
reflejados en las arenas del corazón,
alimentadas por el deseo
de la retroactividad del tiempo,
invirtiendo sus latidos
en el circuito de su marcaje.
hay lágrimas de nubes
que espantadas por el Astro Sol,
se evaporan en las sensibilidades
de miradas infinitas,
cruzadas con hojas perentorias y libertas,
acariciadas y seducidas por el viento,
descansando en las alcobas de la vida.
Y en los espacios de luces,
se cincelan ecuánimes
melodías
instrumentadas por el tiempo,
coaccionadas
por instantes en perfección,
que el arco perpiaño de la retina,
ha esculpido en materiales indelebles
reflejados en las arenas del corazón,
alimentadas por el deseo
de la retroactividad del tiempo,
invirtiendo sus latidos
en el circuito de su marcaje.