Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Camino tras el sol de quien camina
la senda con la Luz más verdadera,
perenne como eterna primavera,
perfecto como el Dios que se adivina.
Al goce de su mano diamantina
la esencia de mi piel surgió ligera
fluyendo desde el suelo a la Quimera,
allí donde no alcanza la retina.
Conoce cada duda de mi frente,
el agua de mi sed, mi verso tierno
que libre se despliega tiernamente
con ganas de inmolarse sempiterno
al Hombre que divino y dulcemente
por nuestra redención quemó el infierno.
la senda con la Luz más verdadera,
perenne como eterna primavera,
perfecto como el Dios que se adivina.
Al goce de su mano diamantina
la esencia de mi piel surgió ligera
fluyendo desde el suelo a la Quimera,
allí donde no alcanza la retina.
Conoce cada duda de mi frente,
el agua de mi sed, mi verso tierno
que libre se despliega tiernamente
con ganas de inmolarse sempiterno
al Hombre que divino y dulcemente
por nuestra redención quemó el infierno.