Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
El Camino y la Hoz
Camino mellado con aras de oro,
que recalcan la importancia,
una flauta sonora... muda,
que acompañe al carcelero...
pues cerbero esta aquí...
Conjuntos devotos,
que guarden el paso de la estrella,
encrucijada hirviente,
con el lagrimar del cocodrilo,
que no es vasto ni puro...
Concientes y serenos,
atrapados en bellacos actos,
que no se resignan a morir,
si la noche actúa de manera bruta,
para marcar el camino amarillo
que he mencionado hasta quedar ronco..
¡Baila bufón! ¡Baila!
una sonrisa será suficiente,
para dejaros marchar,
no sin antes.... rezar en tus pechos,
lamer tus íntimos labios...
en marfil y diamantes...
Bañarte en plata,
con collar de perlas...
que quede huella en mi espalda...
con réquiem desesperado...
¡Ahogad las penas!
con caballos volantes,
con una hoz afilada...
que la locura ceda...
y la nostalgia llame...
Mi sueño es tu idilio,
mi muerte tu maldición,
pero aun pregunto..
¿Donde esta la miseria?
no en el espejo...
Dunas ardientes,
con flagelos idiomáticos,
para reservar el vino...
rojo o rosa... miradas,
Párpados cansados,
en la base de Gizeh,
que eterna esfinge os cobije,
si de mi paladar solo de tu ser sabe,
si mi cuerpo solo de tu piel escribe...
Reina de abejas,
manantial de rosas..
espinas en contexto,
que será un buen epitafio...
Horas marcadas,
desolladas con el segundero
que juega bien a la perversión...
justo como yo....
Maquinales abismos,
y sin duda solo una razón...
la mía... la que vos sabeos...
y aun así resistes...
Busca al Mago,
arma tu séquito,
¿Un León? ¿Un lobo?
Cordero de dioses...
¡Hazme reír!
Manteles blancos,
tinta negra,
conjuro de corazón oscuro,
malae artes... mi firma...
Piérdete en mi locura,
que al fin... eres mía...
Lord Velfragor
Camino mellado con aras de oro,
que recalcan la importancia,
una flauta sonora... muda,
que acompañe al carcelero...
pues cerbero esta aquí...
Conjuntos devotos,
que guarden el paso de la estrella,
encrucijada hirviente,
con el lagrimar del cocodrilo,
que no es vasto ni puro...
Concientes y serenos,
atrapados en bellacos actos,
que no se resignan a morir,
si la noche actúa de manera bruta,
para marcar el camino amarillo
que he mencionado hasta quedar ronco..
¡Baila bufón! ¡Baila!
una sonrisa será suficiente,
para dejaros marchar,
no sin antes.... rezar en tus pechos,
lamer tus íntimos labios...
en marfil y diamantes...
Bañarte en plata,
con collar de perlas...
que quede huella en mi espalda...
con réquiem desesperado...
¡Ahogad las penas!
con caballos volantes,
con una hoz afilada...
que la locura ceda...
y la nostalgia llame...
Mi sueño es tu idilio,
mi muerte tu maldición,
pero aun pregunto..
¿Donde esta la miseria?
no en el espejo...
Dunas ardientes,
con flagelos idiomáticos,
para reservar el vino...
rojo o rosa... miradas,
Párpados cansados,
en la base de Gizeh,
que eterna esfinge os cobije,
si de mi paladar solo de tu ser sabe,
si mi cuerpo solo de tu piel escribe...
Reina de abejas,
manantial de rosas..
espinas en contexto,
que será un buen epitafio...
Horas marcadas,
desolladas con el segundero
que juega bien a la perversión...
justo como yo....
Maquinales abismos,
y sin duda solo una razón...
la mía... la que vos sabeos...
y aun así resistes...
Busca al Mago,
arma tu séquito,
¿Un León? ¿Un lobo?
Cordero de dioses...
¡Hazme reír!
Manteles blancos,
tinta negra,
conjuro de corazón oscuro,
malae artes... mi firma...
Piérdete en mi locura,
que al fin... eres mía...
Lord Velfragor