Cris Cam
Poeta adicto al portal
Camino
Niña, que ahora tengo camino.
Niña, que importa lo que pueda decir
(cierto cada uno es una estrella en el firmamento)
pero tu voz me hace ver a través de tu piel.
Qué decir, si ya lo sabías.
Que gozaba de los caminos de cornisa.
Beberme el aire de la caída,
rozar la sangre de las montañas.
Pero, ¿qué hago entre tus manos?
Conducido entre la niebla,
hacia la transparencia de tus ojos.
¿Cómo pude haber caído en el lago de tu espalda?
Como me llevaste caminando bajo la lluvia del trópico de Cáncer,
hasta la intimidad de tu boca.
Niña, que ahora tengo camino.
Niña, que importa lo que pueda decir
(cierto cada uno es una estrella en el firmamento)
pero tu voz me hace ver a través de tu piel.
Qué decir, si ya lo sabías.
Que gozaba de los caminos de cornisa.
Beberme el aire de la caída,
rozar la sangre de las montañas.
Pero, ¿qué hago entre tus manos?
Conducido entre la niebla,
hacia la transparencia de tus ojos.
¿Cómo pude haber caído en el lago de tu espalda?
Como me llevaste caminando bajo la lluvia del trópico de Cáncer,
hasta la intimidad de tu boca.