Es deleite escuchar el rumoreo
de palabras surgiendo de la umbría
traídas por el viento que las guía
a lo largo de rúnico paseo.
Así el verso que escribes yo coreo,
¡Oh, Poeta! Persigo la armonía
que el soneto convierte en melodía,
en sus notas medidas me recreo.
Agradable encontrar estas sorpresas,
romper monotonías y desganas
alzando llamas entre las pavesas.
Bucólico tañido de campanas,
van sus ecos por campos y dehesas,
el Ángelus recuerda en las mañanas.
de palabras surgiendo de la umbría
traídas por el viento que las guía
a lo largo de rúnico paseo.
Así el verso que escribes yo coreo,
¡Oh, Poeta! Persigo la armonía
que el soneto convierte en melodía,
en sus notas medidas me recreo.
Agradable encontrar estas sorpresas,
romper monotonías y desganas
alzando llamas entre las pavesas.
Bucólico tañido de campanas,
van sus ecos por campos y dehesas,
el Ángelus recuerda en las mañanas.