Nocturna Raven
Poeta recién llegado
Deseaba con todas sus fuerzas volver a sentir el frío abrazo del viento en su piel, el pálpito de su pecho al sumergir sus pies desnudos en aquel estanque donde de niña dibujaba siluetas con sus frágiles dedos y soñaba con cuentos de hadas.
Pero todo se había desvanecido, incluso las manecillas del tiempo ya no podían rellenar ese vacío, se habían detenido, pausado para siempre en un segundo de eternidad.
Quiso observar su imagen en las aguas del lago, descubrir si aún su rostro podía dibujar una sonrisa entre la palidez de su piel pero nada se reflejaba en ellas, solo aquella luna llena que reinaba en la penumbra.
No sentía cansancio, cada sonido se amplificaba como un rugido de tambores, cada aroma, cada mínimo impulso era un torrente de sensaciones. Sus ojos claros y transparentes como el cristal, y sus mejillas
ya no recordaban lo tibias que eran las lágrimas. Se sentó un instante perdida entre pensamientos sin nombre. Sin sobresaltarse escuchó un susurro entre las sombras.
- Elena...
Volteó lentamente la cabeza hacia donde se había citado su nombre, un nombre que ya no significaba nada ,solo el rastro de un fugaz pasado.
Una silueta muy alta y esbelta se paró ante ella, era difícil distinguir su rostro, solo destacaban aquellos ojos brillantes como un faro en mitad del océano, extendió su mano ayudándola a levantarse.
La oscuridad se hizo cada vez mas impenetrable, se ocultó la luna, y ambos se desvanecieron entre la niebla .
"Fragmento de mi relato Canción de Medianoche"
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