Derghos
A la nada regresa la realidad de las palabras
Sol espectador del lujoso teatro
aquel quien tierra creemos llamar,
verde vida en el hogareño cielo en movimiento
jamás deslizándose en noche anónima.
Alientos son fluir de ajenas personas,
distantes, borrosas en la corriente de las horas.
El común sentido del viento que silbando
discreto llega con estruendo en la noche.
Una callada palabra, una única y solitaria palabra
que basta para inundar un vasto océano
de vacío a gritos incendiado con el trueno
del silencio ahogándose en la guerra.
Sin espejo, sin rostro:
no existe lo que no vemos,
pero se siente cuando doloroso.
aquel quien tierra creemos llamar,
verde vida en el hogareño cielo en movimiento
jamás deslizándose en noche anónima.
Alientos son fluir de ajenas personas,
distantes, borrosas en la corriente de las horas.
El común sentido del viento que silbando
discreto llega con estruendo en la noche.
Una callada palabra, una única y solitaria palabra
que basta para inundar un vasto océano
de vacío a gritos incendiado con el trueno
del silencio ahogándose en la guerra.
Sin espejo, sin rostro:
no existe lo que no vemos,
pero se siente cuando doloroso.