Canción

Marcos Estrada

Poeta recién llegado
No se tocar guitarra

Tampoco un saxofón

Lo único que quiero es robarte el corazón


Danza alrededor de la hoguera

Amada mía

Es tu mejor canción


La noche deambula

Te busca, te quiere

Dale del amor, un poco de ración


Las luciérnagas lento vuelan en la soledad fría

Le pedí a la luna en la soledad impía

Que quiero que esa noche solamente fueras mía


Tardía, pero segura la luna me respondió

Ya no era de noche si no de día, ella me contestó

Me di veinticuatro vueltas horas, como un raro arrebol


El rojo de las nubes anunciaban de nuevo la noche se acercaba de rápido al son

Las gaviotas bajo volaban y tú aun bailabas tu canción

Despreocupada de que llegara yo, te iluminase la mirada y tus orejas se taparan




Quédate bailando, sentado te esperaba

Me mirabas, me matabas y luego te burlabas

Salías y me esperabas, te buscaba y te escapabas


Nada querías y todo lo odiabas

Aunque sólo a mi lado ya en nada tú pensabas

Me reía contigo, de ti y en nosotros soñaba


Tu mirada despreocupada

Tus labios rojos

De tu tez blanca me contagiaba


Parecía que nada me apartaba de tu lado

Era ya casi, lo que parecía ser un ser alado

Iluminado de dorado, tu mujer, me has enamorado


Canción tras canción mi memoria no ha fallado

Tu hoguera, tu fuego, aún no me puede haber quemado

Piensas siempre que estás en lo correcto y sólo yo estaba equivocado


Vuelve a mirar otra vez bella amada

Si miras al cielo, a las nubes y las bandadas

La única aquí, eres tú siempre la equivocada.
 
Un buen ritmo le imprimes a tu poema para que baile el sentimiento en el lector.

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con un fluido ritmo nos dejas con este encantador poema, saludos
No se tocar guitarra

Tampoco un saxofón

Lo único que quiero es robarte el corazón


Danza alrededor de la hoguera

Amada mía

Es tu mejor canción


La noche deambula

Te busca, te quiere

Dale del amor, un poco de ración


Las luciérnagas lento vuelan en la soledad fría

Le pedí a la luna en la soledad impía

Que quiero que esa noche solamente fueras mía


Tardía, pero segura la luna me respondió

Ya no era de noche si no de día, ella me contestó

Me di veinticuatro vueltas horas, como un raro arrebol


El rojo de las nubes anunciaban de nuevo la noche se acercaba de rápido al son

Las gaviotas bajo volaban y tú aun bailabas tu canción

Despreocupada de que llegara yo, te iluminase la mirada y tus orejas se taparan




Quédate bailando, sentado te esperaba

Me mirabas, me matabas y luego te burlabas

Salías y me esperabas, te buscaba y te escapabas


Nada querías y todo lo odiabas

Aunque sólo a mi lado ya en nada tú pensabas

Me reía contigo, de ti y en nosotros soñaba


Tu mirada despreocupada

Tus labios rojos

De tu tez blanca me contagiaba


Parecía que nada me apartaba de tu lado

Era ya casi, lo que parecía ser un ser alado

Iluminado de dorado, tu mujer, me has enamorado


Canción tras canción mi memoria no ha fallado

Tu hoguera, tu fuego, aún no me puede haber quemado

Piensas siempre que estás en lo correcto y sólo yo estaba equivocado


Vuelve a mirar otra vez bella amada

Si miras al cielo, a las nubes y las bandadas

La única aquí, eres tú siempre la equivocada.
 

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