martamarques
Poeta adicto al portal
Cansancio
Cansada de tener un solo seno
de aprender a usar el brazo izquierdo
de diez y nueve dedos y tres cuarto.
Cansada de felices recuerdos,
incompletos y fragmentados.
de este frágil esqueleto tan mío
el mismo que usé en el pasado.
Cansada de poseer una cola parada
alegre, suelta, desatada,
que concitó todas las miradas.
Cansada de ser mi enemiga íntima
de preguntarme, -¿Porqué?, todo el tiempo,
¡Porqué a mi justamente!
Cansada de lograr conciliar el sueño,
allí con mi nariz, mis ojos, mis pechos,
y el cabello desordenado al viento.
Cansada de tropezar con las mismas piedras
de un abecedario esquivo de letras
para poder reinventarme en un poema.
Marta Marques
Cansada de tener un solo seno
de aprender a usar el brazo izquierdo
de diez y nueve dedos y tres cuarto.
Cansada de felices recuerdos,
incompletos y fragmentados.
de este frágil esqueleto tan mío
el mismo que usé en el pasado.
Cansada de poseer una cola parada
alegre, suelta, desatada,
que concitó todas las miradas.
Cansada de ser mi enemiga íntima
de preguntarme, -¿Porqué?, todo el tiempo,
¡Porqué a mi justamente!
Cansada de lograr conciliar el sueño,
allí con mi nariz, mis ojos, mis pechos,
y el cabello desordenado al viento.
Cansada de tropezar con las mismas piedras
de un abecedario esquivo de letras
para poder reinventarme en un poema.
Marta Marques