jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
mi mujer se volvió loca
de un día para otro, loca
dejó de servirme el café en la cama
de chupármela mientras veo el futbol
de llevarme la cerveza al sillón
de chupármela mientras bebo cerveza en el sillón
dejó de decirme que soy el mejor poeta de jalisco
el mejor poeta de méxico
el poeta con el pito más grande de jalisco
dejó de sobarme las pelotas mientras escribo mis poemas
arrodillada en el piso a un lado mío mientras yo escribo mis poemas
vestida con esas falditas de colegiala con abertura lateral
los tacones de 25 centímetros que tanto me excitan
pintados los labios de rojo congal
se cansó de ser la musa del máximo poeta de méxico
del poeta más romántico de latinoamérica
se cansó de mantenerme
de trabajar doce horas diarias acomodando latas
en los estantes del super 24 de la esquina
de trabajar como burra para ganar 100 pesos al día
100 putos pesos que se gastaba en mi puto cartón de cerveza
se cansó de ser una asalariada
una proletaria
de ser mi puta doméstica
se volvió loca
dejó el trabajo de empleada en el super 24
ahora tiene otro trabajo
en otra esquina
el turno de noche
ahora hace con otros lo que antes sólo me hacía a mí
-antes de caer en la demencia-
gana 100 veces más de lo que ganaba antes
vive sola en un penthouse de lujo junto al mar
se volvió loca
ya no viene a verme
se metió de puta