lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Una mujer canta al mar,
al calor de sus arenas,
al balandro que se mece
entre sueños y quimeras.
Un tapiz de etéreo cielo
va desplegando sus alas
en las doradas planicies
donde el viento muere y calla.
Con los brazos ovalados
una mujer canta y baila,
dibujando en su cintura
las horas de dulce calma.
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