Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Una lechuza surca el cielo,
en sus ojos lleva la muerte,
en las garras la dulce agonía,
que vierte la sangre vendida
en cobarde acto de ironía,
Gimientes ruinas de un imperio,
que ha fallecido asesinado,
por la vastedad de su vanidad,
que no para ella un pecado...
Con rareza del tiempo,
y los murmullos silenciosos,
que atrapados quedan en las hojas del recuerdo,
comparando la suerte de los vivos o muertos,
o jugando reveses a los convictos,
Destruyan entonces todo,
¡Masacren las voluntades!
¡Odien la naturaleza sagrada!
¡Esa que nos convierte en cancer!
¡Vergüenza que no existe!
¡Y menos en mí!
Con ansias desmedidas,
¡Desgarrar la carne... beberme la sangre!
¡Soñar y soñar... palidecer y esperad!
¡Colonias de imbecilidad!
¿Se atreven a llamar únicos?
¡Héme aqui... que lo se todo!
Con puñales asesinos,
y rapaces deseos de violencia,
Violando una a una las doncellas,
y escupiendo en el rostro al cielo,
que no tiene valor para contestar la ofensa,
Con las runas, con las cartas,
el círculo es perfecto,
pentagramas, pócimas,
elixires y vida eterna...
Caminando en la faz de la mentira,
con la espada de verdad oculta,
que se llenen de vino las gargantas,
que el agua es solo mía...
Un trago será suficiente,
para apagar la sed... la vida,
Que ojos cerrados me traigan la muerte,
bastante he esperado su canto,
que susurre al fin mis alegrias,
Con hoz afilada,
desentierre el secreto de mi alma,
y con fuego frio inunde mi sangre profana,
cuidando por siempre... corazon de granito,
con gritos fuertes que destronaran al elegido...
Lee bien mis palabras,
que dentro escondo la promesa,
valiosa es en verdad para dejarla a simple vista,
es mejor robarme el crepúsculo,
es mejor bebeme tus labios,
es mejor terminar entre tus piernas,
y vivir... vivir...
Cantaré esta noche,
viviré esta noche...
Mañana... otra ironía os dejaré...
L.V.
en sus ojos lleva la muerte,
en las garras la dulce agonía,
que vierte la sangre vendida
en cobarde acto de ironía,
Gimientes ruinas de un imperio,
que ha fallecido asesinado,
por la vastedad de su vanidad,
que no para ella un pecado...
Con rareza del tiempo,
y los murmullos silenciosos,
que atrapados quedan en las hojas del recuerdo,
comparando la suerte de los vivos o muertos,
o jugando reveses a los convictos,
Destruyan entonces todo,
¡Masacren las voluntades!
¡Odien la naturaleza sagrada!
¡Esa que nos convierte en cancer!
¡Vergüenza que no existe!
¡Y menos en mí!
Con ansias desmedidas,
¡Desgarrar la carne... beberme la sangre!
¡Soñar y soñar... palidecer y esperad!
¡Colonias de imbecilidad!
¿Se atreven a llamar únicos?
¡Héme aqui... que lo se todo!
Con puñales asesinos,
y rapaces deseos de violencia,
Violando una a una las doncellas,
y escupiendo en el rostro al cielo,
que no tiene valor para contestar la ofensa,
Con las runas, con las cartas,
el círculo es perfecto,
pentagramas, pócimas,
elixires y vida eterna...
Caminando en la faz de la mentira,
con la espada de verdad oculta,
que se llenen de vino las gargantas,
que el agua es solo mía...
Un trago será suficiente,
para apagar la sed... la vida,
Que ojos cerrados me traigan la muerte,
bastante he esperado su canto,
que susurre al fin mis alegrias,
Con hoz afilada,
desentierre el secreto de mi alma,
y con fuego frio inunde mi sangre profana,
cuidando por siempre... corazon de granito,
con gritos fuertes que destronaran al elegido...
Lee bien mis palabras,
que dentro escondo la promesa,
valiosa es en verdad para dejarla a simple vista,
es mejor robarme el crepúsculo,
es mejor bebeme tus labios,
es mejor terminar entre tus piernas,
y vivir... vivir...
Cantaré esta noche,
viviré esta noche...
Mañana... otra ironía os dejaré...
L.V.