Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
A un lado del rio, con mi cántaro vacio,
trato de atrapar las aguas que se lleva
el estío.
Prematura la primavera, pronta e
Prematura la primavera, pronta e
insolente, que se lleva los pájaros, las hojas
Y las flores que adornaban mi casa.
Tu corona echa de helechos verdes y tu
boca imitando el barro rojo de los pantanos.
Pasó desbordando mis vallas, derrumbando
el beso que contuve tanto tiempo.
El mozo que tomo tu vestido, el mozo que
te dio la mano en el puente, me quito la vida
como si en la mano portara una espada
que clavo sin aviso en este corazón ,
que moría en tus mañanas y que soñaba en
tus noches , como si fueras mía.
No entiendo porque tanta timidez, no entiendo
Como, no te digo los versos que acuño en
El alma, no entiendo como esta boca
No es capaz de articular la palabra
Que me acerque a tus labios.
Las rojas mejillas son responsables de mi falta,
de esta angustia de yugo matutino, de este
martirio de lunes por la mañana, de esta jornada de sol
en mi espalda, sin el consuelo de ver tu falda, a este lado
del rio, a este lado del mundo que compra solo tu mirada,
en este suelo que quiere ser verde , en tu ausencia, en estos
llanos muertos, donde solo lo perros cantan
sus dolores, sin mas consuelo que esta luna, estas
sombras y tu falta-