MiguelEsteban
ÚNICO
Canto a la fuerza de la naturaleza
¡Oh lluvia!
¡Oh tormenta!
que con tus rayos
iluminas la oscuridad
de la noche.
Fuerza que devasta regiones
,incendia bosques,
he inunda vastos territorios.
Fuerza celestial
Rayos cargados por Zeus.
Nubes negras y densas,
vientos devastadores,
que arrancan arboles enteros.
Granizos que arrasan cosechas,
tejados y persianas.
¡Oh temporal! que sacudes con violencia
la mar y los barcos de los hombres,
hundiéndolos y llevandote sus vidas
al fondo del océano.
¡Oh fuerza de la naturaleza!
que llenas de vida y destruyes
a la vez.
Fuerza devastadora y vital.
Fuerza destructiva y magnífica.
Que contigo no puede el hombre ni
con sus diques ni con sus presas.
Tu agua corre sin descanso por la tierra
anegando y llevándose todo a su paso.
Tú no entiendes de bien y de mal.
Tú sólo surges como la noche o el día,
como la brisa y los vientos.
Sin arrepentimiento ni conciencia devastas y
arrasas.
Y el hombre que se ha creido todopoderoso
siglos y siglos no puede contigo.
Naturaleza grande y hermosa pero mortífera
a la vez.
A tí te invoco con este poema
para que alivies la sequia que corre por España
por sus parajes y páramos España te necesita.
La tierra te necesita,el campo te necesita.
Los bosques te necesitan.
El hombre te llama a gritos y mira
a los cielos con la esperanza de que llueva
para aliviar su sed.
Agua de vida ,agua que da vida.
Agua que forma nuestros cuerpos y tejidos.
¿Qué seremos sin tí?.
Si no riegas nuestros campos y rios.
Moriremos por maltratarte y contaminar
tu atmósfera.
Han llegado nuestros dias hemos acabado
con la selva, tu pulmón.
Hemos derretido glaciares y los polos con nuestra
soberbia.
Y con nuestro pensamiento de que tus recursos
son ilimitados.
Pobre ser humano que con su ignorancia se ha
cargado el planeta.
Te ha maltratado hasta dejarte sin árboles y sin bosques.
Tus océanos sin peces.
Ya no llueve como antaño.
Hemos cambiado el clima.
Dios se está vengando del hombre.
La vida volverá a surgir después del hombre.
El hombre ha destruido su casa y todo lo que le rodea
sin conciencia alguna.
Sólo sobreviviremos los hombres de Dios
que vemos la naturaleza como obra suya
y que la cuidamos y respetamos como don divino.
Perdona al hombre que ha destruido y asediando
tu creación.
Yo a tí te invoco naturaleza celestial.
Naturaleza divina.
Haz que llueva sin descanso cuatro semanas.
¡Oh lluvia!
¡Oh tormenta!
que con tus rayos
iluminas la oscuridad
de la noche.
Fuerza que devasta regiones
,incendia bosques,
he inunda vastos territorios.
Fuerza celestial
Rayos cargados por Zeus.
Nubes negras y densas,
vientos devastadores,
que arrancan arboles enteros.
Granizos que arrasan cosechas,
tejados y persianas.
¡Oh temporal! que sacudes con violencia
la mar y los barcos de los hombres,
hundiéndolos y llevandote sus vidas
al fondo del océano.
¡Oh fuerza de la naturaleza!
que llenas de vida y destruyes
a la vez.
Fuerza devastadora y vital.
Fuerza destructiva y magnífica.
Que contigo no puede el hombre ni
con sus diques ni con sus presas.
Tu agua corre sin descanso por la tierra
anegando y llevándose todo a su paso.
Tú no entiendes de bien y de mal.
Tú sólo surges como la noche o el día,
como la brisa y los vientos.
Sin arrepentimiento ni conciencia devastas y
arrasas.
Y el hombre que se ha creido todopoderoso
siglos y siglos no puede contigo.
Naturaleza grande y hermosa pero mortífera
a la vez.
A tí te invoco con este poema
para que alivies la sequia que corre por España
por sus parajes y páramos España te necesita.
La tierra te necesita,el campo te necesita.
Los bosques te necesitan.
El hombre te llama a gritos y mira
a los cielos con la esperanza de que llueva
para aliviar su sed.
Agua de vida ,agua que da vida.
Agua que forma nuestros cuerpos y tejidos.
¿Qué seremos sin tí?.
Si no riegas nuestros campos y rios.
Moriremos por maltratarte y contaminar
tu atmósfera.
Han llegado nuestros dias hemos acabado
con la selva, tu pulmón.
Hemos derretido glaciares y los polos con nuestra
soberbia.
Y con nuestro pensamiento de que tus recursos
son ilimitados.
Pobre ser humano que con su ignorancia se ha
cargado el planeta.
Te ha maltratado hasta dejarte sin árboles y sin bosques.
Tus océanos sin peces.
Ya no llueve como antaño.
Hemos cambiado el clima.
Dios se está vengando del hombre.
La vida volverá a surgir después del hombre.
El hombre ha destruido su casa y todo lo que le rodea
sin conciencia alguna.
Sólo sobreviviremos los hombres de Dios
que vemos la naturaleza como obra suya
y que la cuidamos y respetamos como don divino.
Perdona al hombre que ha destruido y asediando
tu creación.
Yo a tí te invoco naturaleza celestial.
Naturaleza divina.
Haz que llueva sin descanso cuatro semanas.