Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
Brilla ella,
y en su luz la plenitud del universo.
Tan ajena al mundo que mis pies pisan.
Tan callada y tan sensible en su vacío.
Brilla ella
y en su redondo cuerpo, cicatrices y valles de penumbra,
tras espesas olas grises,en la nada más profunda.
A veces queda escondida.
A veces está dispuesta.
No entiende del dolor, si del silencio.
No sabe del amor, si del contacto.
Piel con piel y alma con alma.
Miles de seres contemplan tu grandeza cada noche.
Tú que a veces eres plena,
tu a veces eres cuna.
Rompes hoy toda cadena,
amada y lejana luna.
y en su luz la plenitud del universo.
Tan ajena al mundo que mis pies pisan.
Tan callada y tan sensible en su vacío.
Brilla ella
y en su redondo cuerpo, cicatrices y valles de penumbra,
tras espesas olas grises,en la nada más profunda.
A veces queda escondida.
A veces está dispuesta.
No entiende del dolor, si del silencio.
No sabe del amor, si del contacto.
Piel con piel y alma con alma.
Miles de seres contemplan tu grandeza cada noche.
Tú que a veces eres plena,
tu a veces eres cuna.
Rompes hoy toda cadena,
amada y lejana luna.