Eduardo Cevallos de Labra
Poeta fiel al portal
Canto a la naturaleza
El tenue vaivén de las
olas del mar enmarca los
más sensuales pensamientos
como un poema de amor
su brisa es fresca, tanto como
los brazos de un río al anochecer,
no obstante que
todavía es mediodía
yacida está frente
al piélago, mientras
sus cabellos dorados
son juguete del viento
su cuerpo de diosa,
con movimientos de gacela
extiende sus piernas sobre
la alfombra mullida
sus luceros amarillos
delineados en avellana,
comparsa le hacen al
rubor de sus mejillas
su deambular es delicado,
tanto como la expresión
de sus manos envueltas
en lienzos de algodón
su atuendo es
señorial, lo mismo
de día que de noche...
¡envidia de la nobleza misma!
Su canto de sirenas es
tan suave y armonioso...
¡ronroneo palaciego
de extraordinaria belleza!
-----
mundopoesía
derechos reservados
México, abril 6, 2021.
El tenue vaivén de las
olas del mar enmarca los
más sensuales pensamientos
como un poema de amor
su brisa es fresca, tanto como
los brazos de un río al anochecer,
no obstante que
todavía es mediodía
yacida está frente
al piélago, mientras
sus cabellos dorados
son juguete del viento
su cuerpo de diosa,
con movimientos de gacela
extiende sus piernas sobre
la alfombra mullida
sus luceros amarillos
delineados en avellana,
comparsa le hacen al
rubor de sus mejillas
su deambular es delicado,
tanto como la expresión
de sus manos envueltas
en lienzos de algodón
su atuendo es
señorial, lo mismo
de día que de noche...
¡envidia de la nobleza misma!
Su canto de sirenas es
tan suave y armonioso...
¡ronroneo palaciego
de extraordinaria belleza!
-----
mundopoesía
derechos reservados
México, abril 6, 2021.
Última edición: