Simón333
Poeta asiduo al portal
Se escuchó triste
el canto profético
de la hojas
en el fluír matutino.
Me dió la mano
y con calma partimos.
La sombra espesa,
encauzada en la niebla
que surca las palmas
de una Alameda.
El gorgoteo lento
de un ave...,.
Que no conozco.
La emoción sin fín,
que espera densa
trás la última
mampara de helechos.
La sombra sin vientre,
la risa partida en tus senos,
el aire herido por aquel grito,
el sudor lampiño de tu respiro,
marcaron la historia,
y nuestro destino.
Simón Reyes
el canto profético
de la hojas
en el fluír matutino.
Me dió la mano
y con calma partimos.
La sombra espesa,
encauzada en la niebla
que surca las palmas
de una Alameda.
El gorgoteo lento
de un ave...,.
Que no conozco.
La emoción sin fín,
que espera densa
trás la última
mampara de helechos.
La sombra sin vientre,
la risa partida en tus senos,
el aire herido por aquel grito,
el sudor lampiño de tu respiro,
marcaron la historia,
y nuestro destino.
Simón Reyes
Última edición: