Josefina Baró
Poeta recién llegado
Señor de las noches
noble huésped de las tinieblas
que a algunos fascinas
y a otros la sangre hielas;
¿qué extraño motivo
te habrá impulsado
a volar hasta mi ventana
agitando tus alas arrugadas?
Observo tus facciones afiladas
tu mirada hipnótica y brillante
bajo la luna
bajo su luz embriagante.
Mil cosas quisiera decirte
mil cosas quisiera preguntarte.
¿Qué secretos esconde la vida nocturna?
¿qué querrán decirnos las estrellas?
No lo sé.
Sólo lo saben ellas.
Mientras te veo revolotear
con tus garras preparadas
dispuestas a cazar
me pregunto que sería
en la noche el vuelo alzar
sentir esa libertad
que solo entonces se siente
el aire frío respirar
de la vida ser consiente.
Con el oído cual radar
insectos atraparía
y con las garras a la par
de un árbol me colgaría
cabeza abajo
como tú lo harías.
El súbito amanecer
interrumpe mis fantasías
y a ti
criatura de las sombras
parece que tu fiesta acabó
mas por un momento
antes de a tu cueva regresar
me parece que una sonrisa
tus labios cruzó.
Estaba dirigida a mí
mi corazón me lo dictó
noble huésped de las tinieblas
que a algunos fascinas
y a otros la sangre hielas;
¿qué extraño motivo
te habrá impulsado
a volar hasta mi ventana
agitando tus alas arrugadas?
Observo tus facciones afiladas
tu mirada hipnótica y brillante
bajo la luna
bajo su luz embriagante.
Mil cosas quisiera decirte
mil cosas quisiera preguntarte.
¿Qué secretos esconde la vida nocturna?
¿qué querrán decirnos las estrellas?
No lo sé.
Sólo lo saben ellas.
Mientras te veo revolotear
con tus garras preparadas
dispuestas a cazar
me pregunto que sería
en la noche el vuelo alzar
sentir esa libertad
que solo entonces se siente
el aire frío respirar
de la vida ser consiente.
Con el oído cual radar
insectos atraparía
y con las garras a la par
de un árbol me colgaría
cabeza abajo
como tú lo harías.
El súbito amanecer
interrumpe mis fantasías
y a ti
criatura de las sombras
parece que tu fiesta acabó
mas por un momento
antes de a tu cueva regresar
me parece que una sonrisa
tus labios cruzó.
Estaba dirigida a mí
mi corazón me lo dictó