Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Van en romería mis sueños
a través de campo santo
regado de cruces y llanto,
de profundo lamento.
Rezándole a la luna,
que se vierte y se deshace
en el cielo replegado,
buscan viento a su vuelo.
Los sauces plañideros
de lánguido bostezo
barren las huellas
de mi tímido anhelo.
Uno tras otro saltan
entre las tumbas abiertas,
alguno se rinde y despierta
enterrado en cal y arena.
Otros tienen suerte
y se alejan de la tierra,
le arrancaron alguna pluma
al ángel caído en mi tristeza.
Yo los contemplo y rompo
el hilo que los anclaba firmes
mientras mi pecho entona
el último canto del cisne.