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Canto de dagas

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Poeta fiel al portal
(Poemas sin sueños)

Que los sueños sean sueños,
y que el acero sea frío y certero,
¡Que no dude!,
y que el arrepentimiento no desgaste
el papel de estos versos de titeretero
ni sus letanías de noches sin voces ni templo
sangrando entre líneas exhaustas de vida
y ahondando en exordios sin tiempo

Que el tiempo sea sereno.
otra ves estos sueños:
Más acero lluviendo entre las venas;
su canto ligero no es de jilguero,
su sed no es de viajero.
¿Cuantas veces camino el mismo sendero?
con otros ojos y otras voces
travestido de forastero
buscando un ombligo a su forjadero
de este filo necio y perecedero

Un reflejo en el riachuelo
más versos sobre el acero
su canto alimentando esta hoguera;
pan de sus huesos y sus huesos su pan
es otro día en otro agujero
buscando al mismo herrero
afilando el instinto
de este hilo certero.

¡Que esta arena desborde!
Despojate del tiempo,
ya disolvió la herida;
separo el fluido
y planeo su caída.
Ya la carne no goza
lo intangible no sufre,
ni nada los sulfura
en sus parcelas de cal,
ya sangro el fastidio
apago el canto
durmió sus aguas
y desvistio al mar de su sal.
 
(Poemas sin sueños)

Que los sueños sean sueños,
y que el acero sea frío y certero,
¡Que no dude!,
y que el arrepentimiento no desgaste
el papel de estos versos de titeretero
ni sus letanías de noches sin voces ni templo
sangrando entre líneas exhaustas de vida
y ahondando en exordios sin tiempo

Que el tiempo sea sereno.
otra ves estos sueños:
Más acero lluviendo entre las venas;
su canto ligero no es de jilguero,
su sed no es de viajero.
¿Cuantas veces camino el mismo sendero?
con otros ojos y otras voces
travestido de forastero
buscando un ombligo a su forjadero
de este filo necio y perecedero

Un reflejo en el riachuelo
más versos sobre el acero
su canto alimentando esta hoguera;
pan de sus huesos y sus huesos su pan
es otro día en otro agujero
buscando al mismo herrero
afilando el instinto
de este hilo certero.

¡Que esta arena desborde!
Despojate del tiempo,
ya disolvió la herida;
separo el fluido
y planeo su caída.
Ya la carne no goza
lo intangible no sufre,
ni nada los sulfura
en sus parcelas de cal,
ya sangro el fastidio
apago el canto
durmió sus aguas
y desvistio al mar de su sal.
Un deseo de que los sueños se mantengan en su naturaleza.
Que prevalezca su dureza y certeza.

Saludos
 
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